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REAL MADRID

Un infierno en Múnich para el Madrid tras malgastar la carta del Bernabéu

Al conjunto blanco le espera un ambiente hostil en uno de los estadios que más aprietan de Europa, como demostraron los 4.000 desplazados en la ida, capaces de acallar al Bernabéu

Récord goleador del Bayern: "Dice mucho de este equipo"

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Denís Iglesias

Denís Iglesias

El Madrid, por su imperio de 15 Champions, ha construido un mitología reciente que le lleva a somatizar una derrota en casa, por 1-2, casi como una victoria. Forma parte de un relato contruido en base a remontadas imposibles que difícilmente se encuentran en el catálogo de otro club. Es el aliento de lo improbable, pero que en cuartos de la presente edición se ha topado con un coloso como el Bayern. Un equipo alemán que, como el propio club blanco reconoce, es el único al que trata como un igual.

El factor campo, en juego

Lo cierto es que el Madrid ya ha gastado la bala más importante de la eliminatoria. La de un Bernabéu que le ha llevado en volandas en sus grandes conquistas continentales y que recuperaría contra el ganador del Liverpool - PSG en caso de remontar al Bayern en un Allianz que prepara un ambiente infernal. El conjunto madridista ha ganado sus dos enfrentamientos a domicilio de las eliminatorias de esta edición, pero en circunstancias bien diferentes.

El primero fue en Lisboa, con un Estadio da Luz que venía de vivir una noche mágica, después de que Trubin metiese al Benfica en la repesca con un gol en el último minuto. Un tanto que, de paso, envió al Madrid a la repesca. El duelo de ida de los playoffs se resolvió con un gran gol de Vinicius que terminó con la activación del protocolo antirracista por los supuestos insultos de Prestianni denuciados por el brasileño. A partir de esta conquista, Arbeloa obtuvo un pigmento de la resurección de marzo.

El segundo duelo fue en Mánchester, con la eliminatoria prácticamente resuelta de la ida, tras el 3-0, obra de Valverde. La expulsión de Bernardo Silva a los 20 minutos dejó sentenciado el cruce. El Madrid, como en Lisboa, terminó ganando. Esta vez, por 1-2 ante un equipo de Guardiola que jugó prácticamente todo el partido con diez. En Múnich, la película será distinta. Tanto por las circunstancias que acarrea la derrota del encuentro de ida como por la entereza de un rival que no cambiará el plan de juego en la vuelta.

Una marea roja en el Allianz

El Bayern solo ha perdido un partido en casa esta temporada, que, además, es su único tropiezo hasta la fecha. Fue contra el Ausburgo, un desliz en la jornada 19. Es más, el conjunto alemán no pierde por más de un gol desde el 30 de marzo de 2024, cuando el Dortmund le asestó un 0-2 en la Bundesliga. A todo hay que sumarle que el Madrid solo ha remontado una eliminatoria tras perder la ida en casa (ante el Wacker Insbruck, en la Recopa del 71). De todo ello quiere aprovecharse el Allianz.

Los aficionados del conjunto alemán silenciaron al Bernabéu durante varias fases del encuentro. Aguantaron el chaparrón que cayó en la previa del duelo y se mantuvieron, durante casi una hora, tras la finalización del mismo, sin dejar de animar. Lo mismo sucede con las ruedas de prensa. Cuando viene el Bayern, siempre se nota. El número de periodistas desplazados supera con creces al de cualquier otro equipo. Sobre ese sentido de trascendencia histórica opera el efecto de valorar el 1-2 como un tesoro.

La expectación ya era alta desde que se conoció el cruce de cuartos. Tanto es así que las entradas se agotaron en tiempo récord. El Bayern, como la inmensa mayoría de equipos alemanes, mima a sus aficionados con importes asequibles. Los precios para ver al Madrid han estado en un intervalo que va desde los 19 a los 110 euros, en el caso de las entradas más caras. Para tratar de conseguir una marea roja, el club ha rebajado un 30% todo el catálogo de su tienda online. Una acción más para remar en la dirección de una clasificación para semifinales que reforzaría la gran temporada que los de Kompany han cuajado hasta el momento.