REAL MADRID
Incredulidad y tensión en Valdebebas en el día más difícil de Arbeloa
El entrenador del Real Madrid, que dio la cara en una situación crítica, se mostró más molesto por la filtración del incidente entre Valverde y Tchouaméni, que por el hecho en sí mismo
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Llegada de los jugadores del Real Madrid a Valdebebas / EFE

La rueda de prensa más difícil que un entrenador del Real Madrid ha dado en mucho tiempo. A partir de ahí, viene todo lo demás. En concreto, 25 minutos de intervención de Álvaro Arbeloa que dejaron rostros de incredulidad entre los periodistas que lanzaron sus preguntas tras la mayor crisis que se recuerda en la ‘casa blanca’. Porque, en la defensa activa que el entrenador blanco hizo de sus jugadores, los profesionales que siguen el día a día del club consideran que se dijeron “medias verdades”.
El espíritu de Juanito
Era uno de los comentarios más repetidos, sobre todo en relación con la definición que hizo Arbeloa de lo que considera “un vestuario sano”. En el club blanco, la búsqueda del filtrador se ha convertido en una misión de primer nivel. Aunque la realidad es que son varias las voces que han transmitido informaciones a los medios que asistieron a una rueda de prensa cuya cancelación nunca llegó a plantearse. Arbeloa se puso al frente de una situación que ha vivido en primera persona, pero cuya mediatización considera excesiva.

Javier Vendrell Camacho
La incredulidad no solo vino por determinadas informaciones que han sido contrastadas y asumidas, como ha sucedido con el expediente y la sanción económica impuestas a Tchouaméni y Valverde. También por el uso recurrente de figuras como Juanito, protagonista de la respuesta inicial, de más de cuatro minutos. ¿Juanito como ejemplo o como ejemplo de un jugador que también cometió errores, pero que supo mantener el respaldo de la afición? El argumento fue variando a medida que avanzaba su declaración.
El 11 de abril de 1987, el Real Madrid anunció una multa de un millón de pesetas para Juanito después de una agresión a Matthäus tras un encuentro frente al Bayern como respuesta a una entrada del germano sobr Chendo. La UEFA le sancionó con cinco años sin disputar competiciones europeas, marcando el final de su carrera continental. Años antes, el 10 de noviembre de 1978, el exjugador blanco ya había sido sancionado por el Comité de Control y Disciplina de la UEFA con dos años de suspensión por otra agresión a un árbitro.
La entrada de Courtois a Mbappé
El “yo tuve un compañero que golpeó a otro con un palo de golf” fue la hipérbole de la justificación de lo vivido. Una respuesta que provocó más de un suspiro en una sala de prensa llena en la previa del clásico, en el que estará Tchouaméni, dando por zanjada cualquier decisión deportiva inmediata. Eso no cierra la puerta a procesos internos que puedan terminar con la salida de alguno de los jugadores implicados en las discusiones de los últimos meses. Aunque todo dependerá de la confirmación de Mourinho como entrenador para la próxima temporada.

Perform
Sin embargo, después de lo vivido, el Real Madrid necesita preservar lo sucedido para evitar que influya todavía más en la depreciación de unos jugadores que siguen siendo su gran activo. Más aún en el caso de los dos titulares implicados en la disputa. Arbeloa es consciente de ello, igual que de que se juega parte de su futuro, tanto dentro como fuera de un club que ha supuesto para él un reto personal más allá de lo profesional. De ahí que también se mostrase incrédulo ante algunas de las informaciones aparecidas en los últimos días de caos y destrucción. Algunos actores consideran que se ha hecho “carnaza” de la crisis.
La información que más molestó a Arbeloa, dejando al margen la filtración del sonado incidente, fue la que se contó en tertulias radiofónicas de Onda Cero o COPE, donde se aseguró que sus jugadores se burlaban de él desde el banquillo. “¿¡Que me hayan faltado al respeto!? Es absolutamente mentira. Como lo es que alguno de ellos no juegue por problemas conmigo o por su vida fuera del Real Madrid”, denunció. Uno de los que difundió esa información fue Manolo Lama, quien llegó a afirmar que “los nacionales le llaman ‘el cono’ a Arbeloa”.
El propio narrador, que no estuvo presente en la rueda de prensa, comentó después lo siguiente: “Habría que preguntarle a Arbeloa si él sabía en la época de Mourinho a quién llamaban en el vestuario el ‘topo’. Seguro que sabe la respuesta”. Una referencia al propio entrenador blanco. El reflejo de la tensión que se vive en el club y que se palpó en los 15 minutos abiertos para la prensa, donde se vio, por un lado, al equipo muy serio, corriendo y sin hacer un solo gesto que pudiera interpretarse de forma equivocada.
Como una entrada de Courtois a Mbappé en un rondo a la altura de la cara del francés -no terminaría el entrenamiento-, que fue un poema. Y, por otro lado, el ‘staff’, reunido a distancia. La imagen de la separación de un vestuario que vive una situación límite, destensada por comentarios jocosos como: "Volved ya (a sala de prensa)... ¿Antes de que se peguen?".
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