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La hoja de ruta del Madrid con Bellingham

Se espera que pase esta semana por el quirófano tras unos días de vacaciones, y que vuelva a entrenarse a mediados de octubre si la rehabilitación cumple las pautas marcadas

Real Madrid - Real Sociedad : El gol de Bellingham

RFEF

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

“He llegado al punto en el que el dolor no es tan malo. Estaba harto de jugar con el cabestrillo. Estoy perdiendo mucho peso de sudar tanto y tengo una cirugía tras el torneo. Llevo tiempo esperando y se me está agotando la paciencia, pero los fisios y los médicos están siendo increíbles y quiero sentirme libre”, anunciaba Jude Bellingham durante el Mundial de Clubes.

Más de año y medio de lesión

Se espera que el inglés, tras unos días de vacaciones, pase por el quirófano esta misma semana para operarse del hombro, lesión que arrastra desde finales de 2023. Año y medio jugando con protección que limita sus movimientos y, sobre todo, elude los cuerpo a cuerpo con los rivales para evitar que la cabeza del húmero se salga de su sitio (glenoide). Una lesión dolorosa aunque el futbolista lleva tanto tiempo arrastrándola que eleva el umbral de dolor.

Bellingham juega con una aparatosa protección desde el 5 de noviembre de 2023, cuando sufrió la lesión en un partido de Liga jugado en el Santiago Bernabéu contra el Rayo Vallecano. Desde entonces, ha sido tratado de una forma conservadora a través de fisioterapia a la espera de que la lesión sea corregida mediante intervención quirúrgica, para evitar que el hombro siga desplazándose de su posición habitual.

Artroscopia

Los cirujanos tendrán que reparar los ligamentos de la manera menos invasiva posible, por lo que podría ser mediante una artroscopia si las exploraciones confirman que la lesión no ha afectado al hueso. Este tipo de intervenciones son poco agresivas y suelen garantizar el éxito. Una vez operado, Bellingham tendrá el hombro inmovilizado un mes como mínimo, deberá sujetar su brazo con un cabestrillo.

En principio, necesitará un mínimo de tres meses para recuperarse si todo va bien, aunque para volver a jugar a su nivel y dejar atrás cualquier dolencia podría alargarse hasta los cuatro meses. De esta manera, Bellingham volvería a entrenarse a mediados de octubre, y su reaparición dependerá de una puesta a punto en condiciones y dejar atrás el temor lógico tras tanto tiempo arrastrando una lesión incómoda y dolorosa.