La épica para tapar el proyecto imperfecto del Madrid

La épica para tapar el proyecto imperfecto del Madrid

El gol de Benzema en la prórroga ante el Chelsea que les clasificó para las semifinales | TELEFÓNICA

Tiene lagunas en varias posiciones agudizadas por la forma de Ancelotti en manejar una plantilla que deja en 16 jugadores

Ante el Chelsea acabaron con una defensa de retales y un once inédito de un equipo al que siguen sujetando los veteranos

Carvajal de central, Camavinga de medio centro, Lucas Vázquez de lateral derecho y Marcelo, que ha jugado muy poco esta temporada, en la izquierda. Así defendió el Real Madrid, con un once inédito, la recta final el 2-3 que le clasificaba para las semifinales de la Champions League ante el Chelsea. Con tres líneas formada por jugadores que actuaban juntos por primera vez en una temporada en la que los blancos llevan 46 partidos. Tuvo que tirar de épica para frenar a los vigentes campeones con jugadores fuera de posición producto de un proyecto imperfecto que sale adelante tirado por un grupo de veteranos para mantenerse vivos en la competición.

La plantilla madridista tiene grandes jugadores, pero también grandes lagunas. Casemiro no tiene relevo. El sustituto de Carvajal es una extremo derecho reconvertido. En la otra banda, Marcelo es el sustituto de Mendy, que entre ambos hacen un gran lateral: uno en defensa y el otro en ataque. Benzema no tiene recambio posible por decisión de Ancelotti, que tiene dos nueves a los que no utiliza: Jovic diez partidos sin jugar ni un minuto a estas alturas de la temporada y Mariano, un remiendo de urgencias.

LOS VIEJOS ROCKEROS

En el eje de la defensa si faltan Militao y Alaba el equipo sufre. Dos centrales equilibrados sin relevos, porque Nacho dejó sentado ante los delanteros ingleses que es un buen recurso como suplente pero que sufre de titular. Una plantilla de 25 jugadores que Ancelotti ha reducido a 16 sumando a Camavinga, 18 años y mucho por aprender. El técnico italiano los ha exprimido tanto que empiezan a notar los excesos. Jugadores físicos como Mendy lo pagan y se vuelven vulnerables con errores de bulto. O Vinicius, que muestra su versión más light al que libró una asistencia maravillosa para que Benzema firmara el 2-3.

Un equipo al que siguen sujetando viejos rockeros como Carvajal, Modric o Benzema, que aguantaron en pie los 120 minutos sin que nadie sepa de dónde sacan las fuerzas. A ellos se suman las paradas de Courtois o la experiencia in extremis de Marcelo con Kroos y Casemiro eliminados de la ecuación cuando tocó tirar de corneta para remontar el 0-3 que les dejaba fuera de la competición. La energía de Valverde y la aparición de Ceballos, otro talento sin explotar, ayudaron a mantener en pie al equipo junto a un Camavinga que acabó cediendo el medio centro a Modric que volvió a ser ese jabato de ‘solo’ 36 años. Un Madrid desestructurado pero con una capacidad de sufrimiento y compromiso elogiables.

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