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REAL MADRID

Una derrota blanqueada que da una prórroga a Xabi Alonso

El entorno mediático madridista le salva por anular las fortalezas del Barça para no salir goleados, pero otra vez sin un plan de juego constructivo

Xabi Alonso: "El equipo ha dado la cara desde el primer minuto"

El técnico del Real Madrid declara delante de los medios después de perder la final de la Supercopa de España contra el FC Barcelona / RFEF

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

El Real Madrid dio de plazo a Xabi Alonso hasta la Supercopa de España, según el entorno mediático blanco. Pese a perderla, le concede una prórroga hasta nuevo aviso, blanqueando una derrota en la que su mejor aval fue anular las fortalezas del Barcelona. Trazó un buen plan defensivo, pero sin una estrategia de jugar a algo con balón, salvo buscar a Vinícius para aprovechar su habilidad y velocidad e intentar superar la defensa adelantada azulgrana.

Las mismas dudas

Xabi Alonso ha salvado el puesto desde mediados de diciembre ganando cinco partidos consecutivos. La derrota en el Clásico no acaba con su presente como se había asegurado, pero tampoco certifica su continuidad salvo que el equipo siga yendo hacia arriba. Ha ganado crédito involucrando a los jugadores en sus ideas, revirtiendo el enfrentamiento abierto. Pero el juego del equipo sigue siendo cuestionable más allá de remangarse para defender.

El entorno mediato blanco se ha empeñado en blanquear la derrota. Pero la realidad es que este Madrid ofrece las mismas dudas futbolísticas que cuando empezó la temporada. Xabi Alonso sale reforzado pese a la derrota y una imagen mediocre. Se congratulan por no salir goleados. Dan por bueno competir ante un equipo que viene amargándole la vida desde la temporada pasada.

Complejos

El planteamiento de Xabi Alonso desvela cierto complejo cuando se miden al equipo de Flick. Su plan pasó por anular las fortalezas del Barça, cinco centrales, y encomendarse a Vinicius. Renunció al balón, con un primer tiempo conformista, esperando al Barça en el balcón del área. Pero volvió a adolecer de recursos en el medio del campo para gestionar el juego, incapaz de salvar la presión de los azulgranas como le ocurrió en semis ante el Atlético.

El Real Madrid formado antes de la final de la Supercopa

El Real Madrid formado antes de la final de la Supercopa / RFEF

Xabi dispuso de cinco centrales, más Rodrygo y Gonzalo sacrificados en defensa. El brasileño reforzó a Carreras para anular a Lamine y Gonzalo ejerció de medio centro para tapar a De Jong. Esa fue la estrategia de Xabi Alonso olvidándose de hacer un plan de juego más allá de contragolpes con Vinícius como referencia, apoyado por un Gonzalo que desdobló esfuerzos defendiendo y atacando.

Los cambios, Albacete y Levante

Los cambios empeoran al Madrid. Sus elecciones fueron obligadas por la lesión de Valverde y los problemas físicos de Huijsen. Quitar al uruguayo fue determinante, pero en lugar de sacar a un carrilero como Mastantuono, puso a Güler, que no apareció. Alaba cumplió sin más. Pero se equivocó quitando a Vinícius, que con poca gasolina era el más amenazante, y a Gonzalo, que desarropó con su apoyo la medular. Puso a un intrascendente Mbappé, que no estaba para jugar y a un Ceballos que ha caído en la mediocridad.

Xabi disfruta de una prórroga pese a perder la primera final de la temporada y ante el mismo rival de la temporada pasada. El calendario es amable esta semana: visita Albacete en la Copa y recibe al Levante, vicecolista de Primera. Dos partidos que deberían ser sencillos, pero que con este Madrid no hay nada fácil. Un traspié en Albacete puede ser mortal de necesidad, pero también lo sería ser sorprendido el sábado ante el equipo granota.