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REAL MADRID

Mbappé celebra su Bota de Oro y Vinicius falla como titular en la goleada al Valencia

El francés, con un doblete, lideró la goleada (4-0) ante el conjunto che, en la que no pudo colaborar el brasileño tras errar un penalti que le cedió el galo

Bellingham, Mbappé y Vinicius celebran un gol contra el Valencia.

Bellingham, Mbappé y Vinicius celebran un gol contra el Valencia. / Associated Press/LaPresse / LAP

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Partido plácido para el Madrid en su regreso a la normalidad tras un clásico convulso más allá del resultado. La trifulca final, que evidenció la importancia del partido contra el Barça tras la pasada campaña; y el cambio de Vinicius, con enfrentamiento público ante Xabi Alonso, marcaron la larga resaca que terminó con la Bota de Oro de Mbappé. Un acto para dejar clara la jerarquía de un club que reforzó su liderato en un partido cómodo ante el Valencia. Mbappé prosiguió su escala goleadora con un doblete Bellingham se sumó a la fiesta y Vinicius falló un penalti que le cedió el galo. Un 4-0 en el que se asomó Carreras como goleador.

Xabi Alonso le da la titularidad a Vinicius

El Real Madrid tiene esa capacidad única para convulsionar cuando todo parece normal. No hay otro igual. Un empate se vive como un drama particular. Un desaire en un cambio como el de Vinicius es una crisis que lleva a un entrenador que lo ha ganado prácticamente todo esta temporada a dar explicaciones por lo que es normal. Todo, después de ganar el primer clásico en cinco ediciones. Xabi Alonso sabe de sobra cómo es este club, pero incluso a él le cuesta recordar cómo son las películas de estrellas.

Por suerte para el vasco, el fútbol termina por imponerse. Dio la titularidad a Vinicius. La estrategia era afianzar un once titular, desde el que imponer de modo definitivo una filosofía en la que el brasileño encaja peor de lo que Mbappé o Bellingham. No por su calidad, sino por no plegarse al rigor que busca Xabi Alonso. El francés es el comandante sobre el que gira toda la estancia blanca, a pesar de no haber ganado nada todavía nada importante con esta camiseta. Pero es el líder indiscutible. En la primera parte lo hizo con dos goles y cediendo una oportunidad al brasileño para redimirse.

Falló, cuando el resultado era ya 2-0, siendo el único de la proclamada 'BMV' que derrapó la pasada temporada que se fue sin ver puerta. Porque el Madrid ha recuperado el turbo de Bellinhgam, quien ya tiene el hombro y la cabeza en su sitio, como demostró a través del despliegue que deshizo la resistencia de un pobre Valencia. La defensa che fue un campo de minas en el que cada centro o pase -sobre todo de Güler- se convirtió en una ocasión en contra. Antes del cuarto de hora, Mbappé encontró la primera pena máxima.

Pacto de no agresión y cambios calculados

Remate de cabeza de Militao que toca en la mano de Tárrega. Busquets Ferrer, un árbitro que es del gusto del madridismo, por su juventud y porque es el que más expulsiones a favor le ha pitado en menos tiempo, se fue al VAR. Indicó el punto de los once metros, donde Mbappé dio un pase a la red. Octavo partido consecutivo marcando en Liga, algo que no sucedía desde Messi. El doblete, como si fuera un tanto programado cada 15 minutos, también llevó la firma del francés, quien conectó de primeras un centro de Güler. Se llevó un golpe en el tobillo que llevó a Xabi Alonso a protegerle en la segunda parte.

Los cambios del Madrid al descanso dijeron más del tolosarra por los que se fueron que por los que entraron. El turco fue reemplazado por Ceballos y Camavinga entró en lugar de Tchouaméni. Una permuta que llegó con el partido completamente controlado y con el objetivo de dar confianza a los menos habituales. La segunda parte fue un pacto de no agresión que le dio oxígeno al Valencia para probar a Courtois a la hora de juego. La idea del Madrid era clara: o gol para Vinicius o triplete para Mbappé.

Con el 3-0 se esperaba un relevo rápido para los de arriba, pensando en el partido de Champions en Anfield, pero Xabi Alonso retiró a Huijsen. Con Rodrygo y Endrick calentando, lo más interesante del encuentro era ver cuándo se producían los cambios. Al minuto 78, antes del primer gol de Carreras de blanco -un auténtico trallazo-, llegaron los dos intercambios esperados, con Vinicius saliendo para dar su espacio a Rodrygo. Aplauso, abrazo con sus compañeros y saludo con Xabi Alonso. Pero una ovación mayor para Mbappé, evidenciada desde la megafonía hasta el aplauso. Incluso en una maniobra tan calculada, las jerarquías quedaron claras.