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SUPERCOPA

Valverde y Rodrygo dan una vida extra al gris Madrid de Xabi Alonso para jugársela en el clásico

Un latigazo del uruguayo en el primer minuto y un tanto del brasileño en la segunda mitad rescatan al Madrid, inferior ante un Atlético al que le faltó pegada

Vuelven a saltar chispas entre Valverde y Baena

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Denís Iglesias

Denís Iglesias

Cuando un equipo como el Madrid se empeña en vivir en un ultimátum continuo suceden semifinales como la del Atlético. Un encuentro vivido en modo supervivencia por Xabi Alonso, que esquivó la primera bala de una Supercopa venenosa. Le dio aire una falta exitosa en el primer minuto de Valverde, uno de los primeros que armó una contrarrevolución en el vestuario, e impidió su decapitación Rodrygo, en quien más ha confiado. Nada de Vinicius, que protagonizó un cambio entre pitos y aplausos. Habrá clásico en Arabia, para tranquilidad de los locales y -temporal- del vasco, que intentará reclutar a Mbappé. Viajará para ser el 'tapado' de la final.

Misil de Valverde, fallo de Sorloth

Poco más de un minuto tardó en ponerse a favor del Real Madrid el derbi con un tanto de Valverde que retrató al Atlético. Porque el '8' tiene un disparo desde media distancia descomunal. De ahí que una barrera, parecida de una falta discutida por los 'colchoneros', como una hilera de palillos es un mal negocio. Sobre todo, cuando Sorloth se gira en medio de un disparo supersónico que Oblak acompañó con una estirada inútil. La forma más fácil de llevarse por delante la tiritona de un partido a vida o muerte para Xabi Alonso era de este modo.

La anestesia duró muy poco en un Madrid que vive al borde del caos. Donde Rüdiger, con problemas recurrentes de rodilla desde hace tiempo, tuvo que forzar para formar en el eje de la zaga. Porque incluso en declive se confía más en él que en un Huijsen con tres entrenamientos por el que se pagaron 60 millones en verano. Pero los recuerdos del 5-2 frente al Atlético estaban frescos. Como las escaramuzas del pasado entre Baena y Valverde, los dos mejores del partido.

En bloque bajo, el Madrid sufrió como siempre. Porque carece del espíritu solidario para partidos de alta intensidad como este, donde Vinicius volvió a pasearse en defensa para desesperación de Xabi Alonso. Lo opuesto a un Rüdiger condenado a achicar el dominio de un Atlético que gozó de varias oportunidades muy claras para el empate en la primera parte. Sorloth, removido por el roce de Asencio, no pudo conectar un centro de Gallagher.

El conjunto blanco moría en las bandas. Cuando por fin Rodrygo vio la luz en un recorte, su finalización fue demasiado floja. Giuliano ponía a Carreras en el paredón una y otra vez. Solo Bellingham daba señales de estar en el encuentro en un centro del campo que se ahogaba y esperaba a Courtois. Un paradón del belga dejó a Sorloth con un remordimiento impropio para un delantero de su envergadura.

Pitos, aplausos y un clásico esperado

En el descanso, se marchó un Gallagher desacertado que dejó su sitio a Le Normand. Desplazó a Pubill al lateral, que sufrió un planchazo en la presión de Gonzalo no sancionado en el acto inicial. En el otro bando, los madridistas ni calentaron en el entretiempo. Fruto de la inconsistencia de un proyecto que toma bocanadas de aire cada partido.

No pudo salirle peor el cambio al 'Cholo'. Le Normand, que acostumbra a salir en las fotos de los goles, dejó que Rodrygo finalizase de modo quirúrgico un pase filtrado de Valverde. El brasileño recompensó la fe de Xabi Alonso, el único que ha creído en él estos últimos meses. Cuando el Madrid tuvo el botón rojo para llevarse el partido, repitió la mala costumbre de desconectarse. Centro de Julián Álvarez y, esta vez sí, tanto de Sorloth dejando con los brazos al aire a Asencio para el 1-2.

El Madrid volvió a desaprovechar el espíritu del gol. Resultaba dramático en la salida de balón y las ayudas nunca funcionaban. El vasco miraba el reloj como si fuese la última cena. Cada vez que levantaba la mirada, veía a Courtois volando. Con la muerte en los talones, salieron Fran García y Mendy, dos laterales zurdos, por Rüdiger y Asencio. Muertos, como el resto de sus compañeros.

Terminó el Madrid con Tchouaméni y Carreras de centrales. Vuelta a un 4-4-2 para sobrevivir. Faltaba trama por contar, con Xabi Alonso pidiendo un aplauso para Vinicius, con el 'Cholo' buscando de nuevo al brasileño. Se quedó confundido el vasco, porque el público de Arabia lo que realmente quiere es ver al extremo hasta el final. Que para eso han comprado el torneo, no para que la arena de Jeddah sea un referéndum de Xabi Alonso cuya segunda vuelta tendrá lugar en la final ante el Barça, quien se la tiene guardada del clásico liguero.

Un Madrid en cuadro a la espera de Mbappé

El equipo blanco terminó el derbi encerrado en su área, repeliendo como pudo los intentos de un Atlético al que le faltó puntería. La situación física del club, con más de una veintena de lesiones, ha llevado a tomar medidas de urgencia como que Niko Mihic vuelva a ser el supervisor médico del club. Ya ha ejercido en Arabia. La idea es que Pintus vuelva a la preparación física. Todo, con el objetivo de que el Madrid no tenga que recurrir a un central visiblemente renqueante -aunque decisivo- como Rüdiger o a esperar un milagro para que el francés esté en la final contra el Barça. Xabi Alonso confirmó que viajará a Arabia.