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REAL MADRID

El chivo expiatorio de Florentino

El Real Madrid echará a Juni Calafat, responsable del área de fútbol internacional, a quien señala como el máximo responsable de la catastrófica planificación deportiva

Florentino Pérez saluda uno a uno a los jugadores antes del choque ante el Bayern

Real Madrid TV

Joaquim Piera

Joaquim Piera

Florentino Pérez, con su dedo acusador, ya ha elegido al culpable por el segundo descalabro deportivo consecutivo, consecuencia de una planificación deportiva nefasta. Quien pagará los platos rotos del ‘Nadaplete’ es Juni Calafat, el que fuera director del departamento de scouting y ascendido a jefe de fútbol internacional, que ya prepara las maletas para dejar la entidad donde había llegado en 2014. Más allá de la nomenclatura del cargo, en los últimos años se había convertido en una especie de asesor presidencial. Lo echan de malas maneras.

El que era vanagloriado, en temporadas anteriores, como el arquitecto de los éxitos deportivos del Real Madrid y lo honraban por ser un cazatalentos con un olfato y una perspicacia sin igual (avalado por las incorporaciones de Casemiro, Vinícius Jr., Rodrygo, Valverde, entre otros), ahora se convierte en una figura desechable para el Ser Superior. Un cortafuegos más utilizado —y no va a ser el último— para que la ira del Bernabéu, muy quemado, no le alcance.

Florentino con Mbappé

Florentino con Mbappé / Sport

A Calafat le cuelgan el sambenito del despilfarro de esta temporada con Franco Mastantuono (¡61 millones de euros!); siempre es bueno recordar, las veces que haga falta, que se publicó y republicó, se dijo y se repitió sin ruborizar a nadie que era mejor que Lamine Yamal; y el abofeteado Álvaro Carreras (50 ‘kilos’), dos fracasos sonoros, más Dean Huijsen (62,5 ‘kilos’), un central sin jerarquía alguna.

Sabiéndose sentenciado, Juni ahora ni descuelga el teléfono a los agentes que hasta hace poco hacían fila para rendirle pleitesía, conscientes de que era una de las pocas figuras que tenía poder de influencia en Florentino para elaborar y ejecutar la lista de fichajes. Ofertas no le faltarán al ejecutivo, principalmente en la Premier League, con clubes bien financiados y con mucho apetito en el mercado.

Mastantuono ha perdido peso en el Real Madrid

Mastantuono ha perdido peso en el Real Madrid / EFE

No era todo oro lo que relucía. El modus operandi de Calafat siempre fue reactivo. Esperaba que otros grandes (vivía muy obsesionado con el Barça y, después, con el PSG) movieran ficha, presentaran ofertas y, luego, aparecía él en el minuto 90 con la chequera para aumentar todos los valores: precio de traspaso para alegría de los clubes, ficha para el jugador, comisiones para los agentes y comisiones para el propio futbolista o su familia. Y, claro, el resultado es la linda frase: “yo siempre quise jugar en el Real Madrid”. Es lo que ocurrió, con actores diferentes, con Vinícius Jr., Rodrygo, Endrick, Arda Güller o Mastantuono. Y cuando se aventuró a ir él primero, fracasó, como ocurrió con Reinier, el brasileño de los 30 millones de euros que ni un amistoso jugó.

Calafat nunca tuvo hambre de micrófono ni notoriedad. Lograr una foto suya publicable es todo un reto. Se mantuvo en un segundo o tercer plano mediático, actuando de forma muy discreta y sin hacer sombra a nadie ni indisponerse con su presidente.

El culpable de no haber fichado un sustituto a la altura de Toni Kroos y Modric o de haber dinamitado el vestuario con la prima de fichaje que nunca se pagó en Europa por Mbappé no es él, sino Florentino, el verdadero director deportivo. Por eso se sintió atacado y el club llegó a emitir un surrealista comunicado oficial el pasado 10 de abril afirmando que era “rotundamente falsa” la información de la Cadena SER de que la entidad estaría estudiando incorporar un director deportivo. Este verano, quien volverá a fichar será él. Y nadie rechistará.