Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

REAL MADRID

César Romero de la Osa, abogado: "El Real Madrid está instaurando una censura"

El jurista denuncia que el nuevo Reglamento de Disciplina Social del club permite sancionar a socios y abonados por opiniones vertidas en su vida privada, incluso en redes sociales

Mbappé, Tchouaméni, Cucurella y Konaté se incorporan al Real Madrid tras jugar el Mundial

Mbappé, Tchouaméni, Cucurella y Konaté se incorporan al Real Madrid tras jugar el Mundial / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mariona Carol

Mariona Carol

El abogado César Romero de la Osa Martínez ha denunciado públicamente el nuevo Reglamento de Disciplina Social del Real Madrid, un texto que, según afirma, habilita al club a sancionar a socios y abonados por comentarios realizados fuera del estadio y en su vida privada, incluidos los publicados en redes sociales.

El documento, publicado en la web del Real Madrid, incorpora dos artículos especialmente polémicos. El Artículo 9.7 considera infracción muy grave "faltar al respeto debido y/u ofender mediante acciones, gestos y/o palabras a los representantes del Club". El Artículo 10.18 añade que también será sancionable "cualquier acción y/o manifestación verbal y/o escrita susceptible de atentar al respeto y la dignidad y la buena imagen del Club y/o de las personas que lo integran y/o representan".

Para Romero de la Osa, estas cláusulas permiten perseguir opiniones amparadas por el derecho a la libertad de expresión.

"Esto es un atropello jurídico"

Romero de la Osa sostiene que cualquier descalificación grave debe tramitarse ante los tribunales o la policía, nunca mediante sanciones internas de un club deportivo. A su juicio, el Real Madrid estaría instaurando una forma de censura privada, incompatible con el marco constitucional.

El abogado denuncia que el club ha creado una Comisión de Disciplina con capacidad para controlar lo que los socios manifiestan en su vida privada y para imponer medidas cautelares por opinar. Califica este mecanismo como una "Inquisición social" y alerta del riesgo de que un socio pueda perder su carnet durante años por expresar críticas hacia la directiva o el presidente.

Un modelo disciplinario que, según el jurista, vulnera principios básicos del Derecho

Romero de la Osa recuerda que el ordenamiento jurídico español garantiza la presunción de inocencia, la tipicidad y la proporcionalidad en cualquier procedimiento sancionador. Considera que sancionar a un socio por manifestar opiniones críticas, como llamar "cacique" al presidente o cuestionar la pluralidad en la Junta Directiva, sería una medida desproporcionada y contraria a los principios del Derecho.

Pancarta mostrada contra Florentino en el Bernabéu en el partido contra el Oviedo

Pancarta mostrada contra Florentino en el Bernabéu en el partido contra el Oviedo / El Periódico

El abogado compara estas prácticas con mecanismos de vigilancia propios de regímenes autoritarios y advierte del impacto que tendría en la libertad de los aficionados: "una Sociedad avanzada y democrática no puede permitir que quienes ostentan la dirección de un equipo de fútbol coarten la opinión de sus aficionados".

Llamamiento a las instituciones: Educación, CSD y AEPD

El jurista insta al Ministerio de Educación, al Consejo Superior de Deportes y a LaLiga a intervenir para impedir que clubes deportivos adopten normativas internas que, según él, son arbitrarias e ilegales. También cuestiona quién gestiona y almacena las opiniones de los aficionados y reclama la intervención de la Agencia Española de Protección de Datos ante la posible trazabilidad de datos personales sin autorización.

"Si cometo un delito, que me denuncien. Pero no pueden quitarme derechos por opinar", añade el abogado.

Romero de la Osa concluye que los derechos y libertades constitucionales no pueden ser restringidos desde los palcos de un estadio.

Defiende que, si un aficionado comete un delito mediante sus opiniones, debe ser denunciado ante la justicia, pero nunca sancionado de forma interna por una entidad privada.