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Ni Xabi Alonso ni Arbeloa: Las seis carencias del Madrid que se mantienen

Ha conseguido cambiar el estilo de juego con balón, pero sigue con los mismos problemas que su antecesor cuando lo pierde o es el rival el que ataca

Los problemas del Madrid con Xabi también empieza a tenerlos Arbeloa

Los problemas del Madrid con Xabi también empieza a tenerlos Arbeloa / EFE

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

La derrota ante el Benfica reflota las limitaciones del Real Madrid. Los problemas futbolísticos que acabaron con el despido de Xabi Alonso, además de un vestuario en contra, vuelven a aparecer con Arbeloa. El salmantino ha conseguido cambiar el juego con balón. Es más directo, más vistoso y más entretenido, pero sin balón sigue siendo el mismo: sin líderes, intensidad, bloqueo táctico, continuidad, físico y equilibrio en la plantilla.

1.-Faltan líderes

El Madrid ha mejorado en generar fútbol ofensivo, pero sigue careciendo de líderes que tiren del carro cuando las cosas no funcionan. Ahí se paraliza. Se vuelven pasivos, sin implicarse en el juego colectivo. No aparece nadie que asuma el mando, que dé un golpe en la mesa, pida el balón, lo gestione con criterio o con esa pasión que contagie al resto.

2.-Sin Intensidad

El Benfica le pasó por encima en intensidad ganando casi todos los duelos divididos. Fue una de las batallas que Xabi Alonso perdió y que parecía recuperar Arbeloa. Ante el Mónaco y el Villarreal la presión funcionó pero se diluyó el Lisboa. Una tarea colectiva que depende de la intensidad de los jugadores cumpliendo cada cual con su misión.

3.-Bloqueo táctico

Con la intención no basta, el equipo necesita el compromiso de todos los jugadores para conseguir los objetivos. No responden a esa idea de juntar líneas para cerrar los espacios al rival. En Da Luz volvió a haber un bloqueo táctico que provocó descoordinación: o los delanteros bajan o la defensa se adelantan. La táctica se interioriza y va dentro del compromiso colectivo.

4.-Continuidad

El madridismo se ha acostumbrado a ver jugar a su equipo a tirones. Es muy difícil encontrar un partido en el que haya mantenido el mismo nivel de juego y ritmo los 90 minutos. Aparece y desaparece con demasiada facilidad. Eso reactiva a los rivales, que se aprovechan de esos bajones. Esto acaba afectando a la confianza de los jugadores.

5.-Problemas físicos

Todos los demás puntos inciden en este. Si fallan tácticamente y no actúan como colectivo, les obliga a correr de más para evitar situaciones comprometidas. Correr mal provoca desgastes innecesarios y pasa factura físicamente a los jugadores obligados a hacer esfuerzos imprevistos.

6.-Plantilla equilibrada

El Madrid juega sin delantero centro ni extremo derecho. El ataque depende de las internadas de Vinícius y la pegada de Mbappé, pero falta un nueve en el área que abra espacios. Asimismo, las lesiones han hecho mucho daño a la defensa, lleva dos años bajo mínimos. A eso suma la falta de un jugador que asuma la dirección del juego y que tome el mando en el centro del campo.