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REAL MADRID

Otro brote de tensión en el Madrid: ¡Rüdiger le dio un tortazo a Carreras!

Un incidente físico entre el central alemán y el lateral español, que habría terminado con un bofetón, evidencian las tensiones internas del vestuario blanco

¡Rudiger le dio un tortazo a Carreras!

¡Rudiger le dio un tortazo a Carreras! / @RadioestadioN

Roger Meya Pla-Giribert

Roger Meya Pla-Giribert

Los problemas no cesan en el Madrid. Por si no fuera suficiente con una situación deportiva crítica, a escasos días de certificar su segunda temporada en blanco, las tensiones internas están empezando a ver la luz. Según reveló el periodista Miguel Serrano en 'Radioestadio Noche' de Onda Cero, el vestuario blanco ha vivido un episodio de alta tensión: un incidente físico entre Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras.

El suceso habría tenido lugar hace un par de semanas en la ciudad deportiva de Valdebebas. Lo que empezó como una discusión terminó, presuntamente, con un bofetón del central alemán al lateral español. Aunque Serrano matizó que el conflicto no pasó a mayores, confirmó que las fricciones entre ambos son reales. No parece un caso aislado. Según la misma fuente, los roces vienen de atrás debido a sus distintas visiones del fútbol y a una evidente brecha generacional que dificulta el entendimiento entre el veterano y el canterano.

El vestuario blanco arrastra semanas de nerviosismo tras la eliminación de Champions ante el Bayern y la fuga de puntos con tropiezos constantes en liga. De hecho, el incidente sucedió entre los partidos ante Alavés y Betis, precisamente contra el conjunto vitoriano fue el último en el que Carreras fue titular. Desde aquel bofetón, su protagonismo se ha evaporado. Más allá del golpe, lo que realmente preocupa en el entorno madridista es el trasfondo. El Madrid es ahora mismo un cóctel explosivo con tensiones entre los propios jugadores y una relación cada vez más desgastada con Arbeloa.

Rüdiger, cuya intensidad y carácter fuerte son de sobra conocidos, ha trasladado su agresividad del césped al vestuario. Aunque el club guarda silencio, el relato encaja perfectamente con la imagen de un equipo que encara el final de curso en plena tormenta. Para volver a competir al máximo nivel, no solo tendrá que mejorar su juego, sino reconstruir una armonía que hoy parece totalmente rota.