Brahim evita el mal trago del Madrid

El Real Madrid avanza de ronda en la Copa tras derrotar 1-3 a Unionistas en Las Pistas del Helmántico

El excitizen se echó el equipo a las espaldas cuando Bale abandonó tras el descanso el campo pro lesión

Tres goles del Madrid sentencian al Unionistas | RFEF

Estará el Real Madrid en los octavos de final de la Copa del Rey, pero no le regaló el pase Unionistas en Las Pistas del Helmántico, donde los blancos terminaron imponiéndose (1-3) con goles de BaleBrahim y otro en propia puerta que nació de las botas del ex del City, de lo único rescatable de la gélida noche charra que a punto estuvo de congelar las ideas del equipo de Zidane.

Alba López

FICHA TÉCNICA

Copa del Rey

UNI

1-3

RMA

Unionistas

Brais; Piojo, Ayoze (Amouzou, 87'), Zubiri, Góngora; Javi Navas (Diego González, 80'), José Ángel, Garrido, De la Nava; Guille Andrés, Iván Garrido (Álvaro Romero, 54').

Real Madrid

Areoloa; Carvajal, Militao, Nacho, Marcelo; Valverde, Casemiro, James (Isco, 79'); Bale (Brahim, 52'), Benzema (Jovic, 75'), Vinicius.

Goles

0-1 M. 18. Bale. 1-1 M. 55 Álvaro Romero. 1-2 M. 62 Góngora, en propia puerta.

Árbitro

Melero López (Comité andaluz). TA: Álvaro Romero (68').

Incidencias

Las Pistas del Helmántico. 4.000 espectadores.

La prueba de la seriedad con la que afrontó el Real Madrid esta primera ronda copera fue la alineación que presentó el técnico en Salamanca. El francés no se guardó casi nada. Sergio RamosKroosModric Rodrygo se quedaron fuera de la convocatoria, pero como contrapartida Zizou mantuvo en el once a jugadores clave como CasemiroValverde Benzema. Hubo espacio también para los regresos de Bale y James. Y oportunidades para futbolistas con ganas de reivindicarse (Vinicius Marcelo). Areola tomó el testigo de Courtois bajo palos. Cuando portero le ha tocado jugar por las circunstancias siempre ha respondido y Zidane quiso premiarle a su manera. Para el eje de la zaga el galo recurrió a una pareja inédita de centrales formada por Militao y Nacho.

De menos a más

La puesta en escena de los blancos, sin embargo, dejó mucho que desear. No hubo sustos, cierto es, pero tampoco fútbol. Hasta que consiguió madurar el partido el equipo de Zidane y recoger el fruto en las botas de Bale, quien con algo de suerte —su remate tocó en un rival y desvió la trayectoria del balón— batió a Brais dentro del área tras un balón tocadito de James de los que tiene patentando el cafetero, que por fin volvió a sentirse futbolista. 

Bale 'celebró' su tanto como si la cosa no fuera con él, indicio de que no le terminó de hacer mucha gracia tener que jugar en Las Pistas. Marcelo, a quien le tocó ejercer de capitán en ausencia de Ramos, se acercó hasta él para reclamarle cierta efusividad con una media sonrisa irónica, pero la respuesta que se encontró el brasileño fue una mirada tan fría como el hielo.

Se esperaba entonces, una vez abierta la lata, un verdadero arreón del Real Madrid para sentenciar el duelo. La realidad, no obstante, es que lo que se vio hasta el descanso fue a un conjunto merengue ramplón, lento en la circulación y fallón en el último pase. Solo Vinicius, con su cabriolas por el lado izquierdo, animó el cotarro y sacó de la zozobra a los más de 4.000 espectadores que se dieron cita en casa de Unionistas. Le faltó al chaval, como suele ser habitual, levantar la cabeza y poner el balón donde sus compañeros nunca lo ven: el pie. Nada nuevo bajo el sol, pero circunstancia que empieza a desesperar a la plantilla merengue.

Susto y reacción

Tras el descanso James falló lo que no se puede fallar y se le complicó el partido al Real Madrid. El mediapunta perdonó a bocajarro ante Brais y le crecieron los enanos al conjunto de Zidane cuando Bale tuvo que abandonar el campo con problemas musculares. Brahim ocupó en su lugar. 

Lo peor, no obstante, estaba por venir, porque diez minutos después de la reanudación Álvaro Romero, que acababa de saltar al campo, aprovechó la alfombra que le pusieron entre NachoCarvajal Militao y superó a Areola con un zurdazo a la escuadra desde el balcón del área para devolver las tablas al marcador.

Durante unos instantes el miedo se apoderó del Real Madrid, pero se repuso del trauma con un rápido tanto balsámico que sirvió para templar los ánimos del equipo. Brahim recogió un regalito de Marcelo en el segundo palo y Góngora, al tratar de sacar el remate a la remanguillé del malagueño de su portería se lo metió dentro.

Sólo un testarazo de De la Nava a la salida de un saque de esquina inquietó a los blancos de ahí al final. Quienes pudieron poner el lazo al encuentro fueron BrahimVinicius Jovic, pero el primero tropezó con el palo, el segundo cabeceó a las manos del portero y el tercero vio como el balón se paseaba sobre la línea de gol sin acabar de entrar. Al final, se salió Brahim con la suya ya en el descuento redondeando la cuenta madridista (1-3) tras una gran jugada personal que cerró con un zapatazo raso al palo largo.

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