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Bellingham acalla los rumores sobre su vida nocturna celebrando un gol 'empinando el codo' en el Bernabéu

Después de un inicio de temporada con menos goles, Bellingham, del Real Madrid, demostró su compromiso con el equipo, respondiendo a las dudas sobre su profesionalidad tras marcar ante el Mónaco

Bellingham celebra su gol contra el Mónaco

Bellingham celebra su gol contra el Mónaco / X

SPORT.es

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El Real Madrid pasó por encima del Mónaco con un contundente 6-1, pero más allá del festín goleador, la imagen que se recordará del partido ocurrió segundos después de que Jude Bellingham, el hombre que ha estado bajo la lupa estas últimas semanas, batiera al guardameta del Mónaco.

Tras marcar el sexto tanto de la noche, Bellingham no buscó el habitual abrazo multitudinario de inmediato. Primero, fijó su mirada en una de las cámaras de televisión a pie de campo. Con un gesto pausado y deliberado, extendió el pulgar y el meñique, llevándoselos a la boca en una clara alusión a la acción de beber y lo repitió con las dos mano. Lo hizo antes de fundirse con sus compañeros y, lo que es más significativo, repitió el gesto mientras regresaba a su campo, asegurándose de que el mensaje llegara a su destino.

La celebración de Jude fue un dardo directo a las informaciones que sugerían un descenso en su rendimiento debido a una supuesta vida nocturna activa. Las recopilaciones de vídeos en discotecas y los rumores sobre su falta de descanso habían empezado a calar en ciertos sectores de la opinión pública, cuestionando la profesionalidad de la estrella inglesa.

La reivindicación del "crack"

Al emular el gesto de beber, el "5" blanco parece decirles a sus detractores: "¿Esto es lo que os preocupa? Pues aquí tenéis este gol". El contexto de la temporada hacía que este partido fuera crucial para él. Tras un inicio de curso algo más discreto en lo goleador comparado con su explosivo aterrizaje el año pasado, las dudas externas empezaban a asomar. Sin embargo, su despliegue físico ante el Mónaco parece demostrar que ha llegado con ganas de lucirse ante el nuevo técnico Arbeloa.