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Arbeloa, una 'marioneta' en manos de Florentino Pérez

El presidente considera que el nuevo técnico dará libertad a los cracks y no le complicará la vida con enfrentamientos internos

Álvaro Arbeloa, su carrera en números

Álvaro Arbeloa, su carrera en números / Perform

Jordi Gil

Jordi Gil

Álvaro Arbeloa es el entrenador elegido por Florentino Pérez para dirigir al nuevo Real Madrid. Un técnico muy de su gusto por permitir a los cracks jugar a sus anchas, llevar una buena gestión del vestuario y dejarse de grandes inventos tácticos que, en su opinión, solo enredan las cosas.

Florentino Pérez no quería a Xabi Alonso desde verano. Su mano derecha, José Ángel Sánchez, fue quien lo convenció para que lo fichara y le diera confianza desde el Mundial de Clubes. La realidad es que nunca le entró por el ojo. Un técnico demasiado tecnócrata, con ideas tácticas muy marcadas, que estaban por encima de los jugadores.

Rafa Benítez o Julen Lopetegui, entrenadores españoles que también quisieron ser intervencionistas, se la pegaron con Florentino Pérez. En cambio, los que no se meten en charcos en el vestuario, como Zinedine Zidane o Carlo Ancelotti, han encajado con las ideas del presidente, quien cuida a sus estrellas con el máximo mimo.

Conflictos continuos

Xabi Alonso tuvo una relación fría con Bellingham a raíz de que no jugara en Almaty y, sobre todo, vivió un capítulo muy desagradable cuando Vinicius fue sustituido en el clásico. A Florentino Pérez no le gustó el cambio y el técnico tuvo que tragar con el ego del brasileño.

También se airearon las discrepancias con Federico Valverde, quien no quería jugar como lateral derecho, y con Rodrygo, a quien le costó mucho hacerse un hueco en el equipo titular.

El delantero del FC Barcelona Lamine Yamal (d) disputa un balón con el centrocampista del Real Madrid Fede Valverde (i) durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, este domingo en el estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá de Yeda (Arabia Saudí). EFE/ Kai Försterling. (Real Madrid)

Federico Valverde se hartó de jugar como lateral derecho / Kai Försterling / EFE

Demasiados frentes para un vestuario que era una balsa de aceite con Carlo Ancelotti. El italiano podía ser peor o mejor entrenador, pero no se complicaba la vida. Jugaban los que tocaban, los que quería el presidente y tuvo una larga vida exitosa en el Real Madrid. El perfil que tambíen encajó durante la época de Zinedine Zidane.

No quemar Arbeloa antes de tiempo

La decisión estaba tomada desde hace tiempo. Solo era cuestión de encontrar el momento adecuado. El derbi frente al Atlético de Madrid hizo mucho daño. No hay cosa que le cause más dolor a Florentino Pérez que perder ante el rival de la ciudad. La manita escoció mucho en el despacho del presidente madridista.

A partir de entonces solo era cuestión de días. Tras perder frente al Manchester City parecía el momento idóneo, pero no se quería quemar la figura de Arbeloa en el tramo final del año.

Xabi Alonso sufrió uno de los grandes varapalos ante el City de Guardiola

Xabi Alonso sufrió uno de los grandes varapalos ante el City de Guardiola / EFE

Xabi Alonso se iba salvando de casualidad con victorias apuradas frente al Alavés o el Sevilla. La goleada frente al Betis se maquilló gracias a Gonzalo, pero Arbeloa estaba calentando para salir en cualquier momento. Florentino Pérez lo tenía claro. Los sufrimientos ante el Talavera en la Copa del Rey no hicieron más que avivar el fuego.

Con la derrota ante el FC Barcelona en la final de la Supercopa de España mostrando una imagen ridícula ultradefensiva fue la gota que colmó el vaso. Ahora el calendario es benévolo con los partidos ante el Albacete, Levante y Mónaco. Un triología para resurgir y que Arbeloa pueda cambiar algo la cara del equipo. De no hacerlo de forma muy aparente, como mínimo, tendrá a los cracks contentos y a Florentino Pérez tranquilo.