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REAL MADRID

Arbeloa da un nuevo estatus a Vinicius: "Quiero que disfrute"

El brasileño fue uno de los destacados en la final de la Supercopa, cuya derrota no evitó el despido de Xabi Alonso, un entrenador con el que tuvo varios encontronazos

Vinicius, durante la final de la Supercopa de España

Vinicius, durante la final de la Supercopa de España / EFE

Pablo Díaz

Pablo Díaz

Madrid

En estos últimos meses, Vinicius Jr ha sufrido uno de sus peores estados, tanto emocionales, como futbolísticos desde que viste la camiseta del Madrid que, solamente una final de Supercopa ante el máximo rival ha hecho posible que el brasileño recupere sus alas. Mientras el madridismo y él convivían en una frustración permanente, en la que se cuestionó seriamente su continuidad y llegó a recibir pitidos en aquel estadio donde acostumbraba a poner en pie a su afición, Vinicius Jr consiguió reencontrarse consigo mismo para liderar al Real Madrid en una noche muy complicada. 

Arbeloa, apoyo desde hace años

Una revolución a la que antecedió un relevo en el banquillo. Adiós a Xabi Alonso, con el que nunca ha tenido 'feeling', y hola a Álvaro Arbeloa, quien siempre le ha defendido. El nuevo entrenador del Madrid se reafirmó en su gusto por el extremo en su presentación como nuevo entrenador, cuestionado por si él habría hecho en el clásico el mismo cambio que su antecesor. Una permuta que lo cambió todo. "Yo quiero que disfrute", fue el veredicto tajante.

En la Supercopa, cuando comenzaba a murmurarse aquella estadística que señalaba más de 19 partidos sin anotar ningún gol, el 7 del equipo blanco se inventó una jugada únicamente a la altura de una superestrella con el balón en los pies. A escasos instantes de finalizar el primer tiempo, realizó una obra de arte que comenzaba desde el medio campo, en la que una veloz conducción encarando a Koundé obligó a Pedri a llegar a la ayuda para así, una vez encimado, zafarse de ambos con un hermoso caño sobre el francés que continuó con un recorte prácticamente en área pequeña a Cubarsí para armar rápidamente el disparo abajo donde Joan García no pudo llegar y poner el empate en el marcador.

YEDA (ARABIA SAUDÍ), 11/01/2026.- El delantero del Real Madrid Vinícius Jr durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, este domingo en el estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá de Yeda (Arabia Saudí). EFE/ Kai Försterling

YEDA (ARABIA SAUDÍ), 11/01/2026.- El delantero del Real Madrid Vinícius Jr durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, este domingo en el estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá de Yeda (Arabia Saudí). EFE/ Kai Försterling / Kai Försterling / EFE

UNAS CIFRAS ABRUMADORAS

Las finales se han convertido en su espacio predilecto. El brasileño ha firmado nueve goles en 15 partidos decisivos con el Real Madrid y, desde la temporada 2013-14, únicamente Cristiano Ronaldo presenta mejores cifras, con diez tantos en finales. Además, Vinicius ya figura como el jugador madridista con más participaciones directas en goles en finales, un registro que comparte con leyendas como Cristiano, Benzema y Puskas, todos ellos con 16 goles y asistencias. Un dato que refuerza aún más su impacto: ha alcanzado esa cifra disputando tres finales menos que Cristiano y hasta 14 menos que Benzema. 

Cabe destacar, que cuando todo lo relacionado con Vinicius era puro crispamiento, lo más fácil para Xabi Alonso — más aún después de aquel desplante en público tras sustituirle en el Clásico — hubiese sido, como parte de la afición aclamaba, sentarle en el banquillo. Sin embargo, el tolosarra —como ya hizo con Rodrygo Goes en su día — ha salido en su defensa cada vez que era sometido con preguntas comprometidas sobre su estado deportivo. Porque su defensa era de algunún modo la suya. Recalcando la talla mundial del jugador y la importancia que tiene para ellos su determinación en momentos difíciles.

Xabi Alonso, en la final

Xabi Alonso, en la final / Ángel Martínez/RFEF / SPO

La insistencia de Xabi Alonso y de Florentino por él, ayer terminó de zanjarse con puros hechos y una desmotración futbolística con una nota considerable, pese a que no sirviera para levantar el trofeo. Y tampoco sirvió para salvar al entrenador que había empezado a confiar en él. En definitiva, Vinicius no es un jugador transferible porque su impacto va más allá de la regularidad: cuando decide aparecer, es capaz de cambiar el rumbo de cualquier partido. Y precisamente en los momentos más adversos, cuando el encuentro se empina, emerge como el principal desatascador del equipo.