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REAL MADRID

La alegría de Al Khelaifi con la salida de Mbappé

El presidente del PSG feliz por perder de vista al de Bondy gracias a la gestión de Luis Enrique, que le ha dado su primer Champions League tras siete años de fracasos

Mbappe da la mano a Al-Khelaifi antes del divorcio por irse del PSG

Mbappe da la mano a Al-Khelaifi antes del divorcio por irse del PSG / Efe

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Nasser Al Khelaifi, presidente del París Saint Germain, no vivía en sí por los proyectos multimillonarios que fracasaron con el gran objetivo de ganar la Champions League.

Por la capital francesa pasaron los mejores jugadores del mundo, estrellas como Messi o Neymar, pero Kylian Mbappé era el buque insignia de todos sus experimentos. Intentó por todos los medios que no se fuera, pero no lo consiguió.

Luis Enrique lo cambió todo

El sueño del delantero de Bondy era jugar algún día en el Real Madrid. Ambos tardaron siete años en unir sus destinos, tiempo que dilató Al-Khelaifi a base de petrodólares, presiones y buscando el apoyo de la sociedad francesa empezando por el presidente de la República Emmanuel Macron.

Kylian tuvo que soportar mucho más de lo deseado para liberarse de esa cárcel de oro de la que el dirigente catarí intentó que no saliera.

Al final, lo consiguió no sin mucho sufrimiento y la falta de empatía de un entorno envenenado por el propio Al-Khelaifi. Tuvo que ceder ayudado por la llegada de Luis Enrique, un tipo sin complejos que se atrevió a sentar en algunos partidos a la superestrella del equipo, al no encajar del todo en sus ideas futbolísticas. El asturiano le dio la vuelta al proyecto para llevarlo a lo más alto ganando esa anhelada Champions sin el de Bondy.

“Le deseo lo mejor”

Nada más ganarla, Kylian felicitó a Al-Khelaifi pese a la tortura a la que le sometió en sus tres últimas temporadas en París. "Mbappé me felicitó. Le deseo lo mejor. Él eligió otro camino y nosotros seguimos en el nuestro", dijo a ‘Talk Sport’, en un reconocimiento de que estaba equivocado por esa drástica postura de no dejarle salir. Tal fue su sinceridad que se deshizo en elogios hacia esos proyectos malogrados a golpe de talonario, demostración de que el dinero ayuda pero no gana títulos.

“Antes que nada, quiero agradecer a todos los exjugadores. El primer jugador que fichamos, Pastore, porque creyó en nuestro proyecto. Nuestro excapitán Thiago Silva, Ibrahimovic, Cavani, Thiago Motta, todos ellos. Y, por supuesto, también a Di María. Pero también quiero decir que todo lo que Neymar, Messi y Mbappé han hecho por este club nunca será olvidado y forma parte de los cimientos de nuestro éxito”, subrayó. Eso sí, Mbappé mantiene abierto un pleito con el club que preside el catarí, al que reclama 55 millones de euros.