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El agujero de Florentino con el Real Madrid femenino se vuelve a topar con el Barça

El Clásico volverá a ser protagonista en una eliminatoria de Champions Femenina por segunda vez en la historia

El Santiago Bernabéu ya señala a Florentino Pérez

El Santiago Bernabéu ya señala a Florentino Pérez / Efe

Toni Munar

Toni Munar

El proyecto del femenino del Real Madrid vuelve a enfrentarse a su espejo más incómodo: el FC Barcelona. La ida de los cuartos de final de la UEFA Women's Champions League no solo mide dos equipos, sino dos modelos radicalmente opuestos. Uno consolidado, dominador y ambicioso; otro, aún en construcción, rodeado de promesas que, de momento, siguen lejos de cumplirse.

Cuando el club presidido por Florentino Pérez absorbió al CD Tacón en 2020, el mensaje fue claro: el Real Madrid llegaba al fútbol femenino para competir con las mejores y entrar en otra dimensión. Se habló de inversión progresiva, de crecimiento estructural y de una apuesta seria para pelear títulos en pocos años. Sin embargo, cinco temporadas después, la realidad es menos brillante. El Madrid sigue sin haber conquistado ningún título y su distancia respecto al Barça no solo no se ha reducido, sino que en muchos tramos parece haberse ampliado.

22 derrotas ante el Barça y 88 goles en contra

El contraste es demoledor. Desde la creación del equipo blanco, el Barça ha encadenado Ligas, Copas de la Reina y Champions, consolidando una hegemonía casi incontestable en España y proyectándose como referencia en Europa con tres títulos. En los enfrentamientos directos, la superioridad azulgrana ha sido prácticamente total: el Barça ha ganado 22 de los 23 Clásicos disputados, solo una derrota, y un global de 88 goles a favor y tan solo 11 en contra. Reflejo de una brecha competitiva que no deja de evidenciarse.

Alexia marcó el primer gol en el Clásico de Copa ante el Madrid

Alexia marcó el primer gol en el Clásico de Copa ante el Madrid / FCB

Pero el problema del Real Madrid no es solo deportivo. También hay una sensación creciente de proyecto incompleto. A diferencia del Barça, donde el femenino es una sección donde se apuesta de verdad, en el club blanco sigue percibiéndose como una división secundaria. La implicación institucional es menor y eso se refleja en detalles significativos: Florentino Pérez apenas ha tenido presencia en partidos clave del equipo, como ocurrió en la última Supercopa, cuando no fue al encuentro a pesar de estar a 15 minutos del Bernabéu en coche. Su asistencia a esta eliminatoria europea es una incógnita que alimenta la percepción de cierto abandono.

Sin resultados

En el plano económico, además, los datos invitan a la reflexión. El femenino blanco estancó su facturación en torno a los 12 millones de euros, pese a crecer un 17% en su negocio y cerrar el último ejercicio con un beneficio de apenas 943.000 euros. Para la temporada 2025-2026, el club ha decidido tensionar aún más el modelo: el gasto en plantilla rozará los 9 millones (un 15% más), lo que provocará unas pérdidas cercanas al millón de euros. Es decir, el Real Madrid asume números rojos en su sección femenina sin que eso se traduzca, por ahora, en un salto competitivo real que le acerque al Barça.

Alexia, durante el anterior clásico entre FC Barcelona y Real Madrid

Alexia, durante el anterior clásico entre FC Barcelona y Real Madrid / EFE

Ese es el gran dilema. El Madrid ha mejorado, compite en Europa y se ha asentado entre los mejores, pero sigue muy lejos del estándar que marca su rival. El Barça no solo gana, sino que lidera el fútbol femenino desde todos los ángulos dominando en las últimas finales de Champions y los podios del Balón de Oro.

El cruce de Champions vuelve a poner todo en evidencia. De un lado, un proyecto que ha cumplido y superado todas sus promesas. Del otro, uno que sigue buscando su lugar. Y, por ahora, el agujero sigue ahí.