PSG: Sube la tensión Neymar-Mbappé

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PSG: Sube la tensión Neymar-Mbappé

El francés asegura que su relación se basa en el respeto | Perform

El cruce de declaraciones es la punta del iceberg de la tensión que hay entre ambos

El ego y la lucha de fuerzas dentro y fuera del campo, las razones

Es lo que tiene jugar partidos con tu selección en el país en el que juegas con tu club. Le ocurrió a Neymar tras el partido que disputó el viernes con Brasil en Le Havre (Francia). Fue preguntado por su relación con Mbappé y el brasileño murmuró un “yo no....” y se largó de la zona mixta. Neymar no quiere hablar de Mbappé porque diría cosas que no puede decir. 

La tensión ha ido en aumento en las últimas horas por las declaraciones de Mbappé tras el partido de la selección francesa: “Juego diferente para Francia. Me piden otras cosas aquí en comparación con mi club. Tengo mucha más libertad aquí. El entrenador sabe que hay un nueve en el área como Olivier (Giroud) que puede ocupar defensas mientras yo salgo al espacio. En París es diferente, no tengo eso. Me piden que juegue como pivote, que es diferente”, dijo. La frase fue un dardo directo del francés a la cúpula de su club que hace escasos meses, antes de renovar, le prometió configurar un equipo a su medida y, ya trascurrido este tiempo, la realidad no satisface a sus deseos.

Hoy, el PSG es un equipo comandado por Neymar y Leo Messi. Solo hay que mirar los datos: Neymar es el máximo goleador del equipo con 8 goles y el segundo asistente, con 7. Leo Messi lleva 4 goles y ha dado también siete asistencias. Ambos han empezado la temporada de forma espectacular. Ellos se llevan los elogios y los titulares.

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Por su parte, Mbappé sigue marcando (siete goles) pero no ha dado una asistencia, un registro con el que queda claro que juega para él, sin mirar a sus compañeros de ataque que le quitan protagonismo.

Mbappé, que tenía que ser el ‘pal de paller’ del PSG, se está convirtiendo en el tercer hombre la temporada de su renovación, en la temporada que incluso el presidente de Francia, Macron, le pidió que era clave que siguiera en el club.

Esto, según hemos podido saber, genera tensión en el vestuario, una mala relación que se traslada en la rueda de prensa, tal y como ha quedado demostrado esta semana. El gesto de Neymar es solo la punta del iceberg de un lío que se está gestando y que va camino de explotar. Porque en juego, creen, que tiene no solo el liderato del club sino del fútbol mundial. Toda esta tensión empezó el pasado verano cuando Mbappé acusó en privado a Neymar de ser una manzana podrida en el vestuario y aconsejó su traspaso. Neymar se acuerda, y mucho, de esto.