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Robos, amenazas y asaltos: las estrellas de la Premier League se protegen con perros de élite de 35.000 euros

La seguridad no es opcional: SPORT habla con Chaperone K9, una de las empresas que entrena a los perros que protegen a los mejores jugadores de Inglaterra

Marcus Rashford, con su perro de Chaperone K9, en Barcelona

Marcus Rashford, con su perro de Chaperone K9, en Barcelona / Instagram

Àlex Calaff

Àlex Calaff

En la Premier League ya no basta con alarmas, cámaras o seguridad privada. El último “fichaje” de muchas estrellas del fútbol inglés tiene cuatro patas, colmillos afilados y un precio que puede superar los 40.000 euros. Hablamos de perros de protección altamente entrenados, una medida cada vez más extendida entre los futbolistas ante robos, asaltos y amenazas. El último en dar el paso ha sido Alexander Isak, sometido a una presión extrema en Inglaterra y obligado a soportar incluso amenazas de muerte. Una situación inadmisible y lamentable. No es un capricho. Es una triste necesidad.

Para muchos futbolistas, el punto de inflexión llegó en 2016, con el aterrador episodio vivido por Andy Carroll. El entonces delantero del West Ham fue asaltado y perseguido por hombres armados en su propia casa. Sus 1,94 metros de altura no les echaron para atrás. La respuesta del internacional inglés fue inmediata: compró dos Cane Corso a Chaperone K9, una de las empresas de referencia en el Reino Unido en protección canina. El desembolso rondó los 35.000 euros.

Por desgracia, el caso de Andy Carroll no fue aislado. En julio de 2019, Sead Kolasinac y Mesut Özil ocuparon todas las portadas en Inglaterra cuando fueron asaltados a plena luz del día y en mitad de la calle por dos asaltantes armados. El ex del Real Madrid viajaba en su vehículo junto a su familia.

También Ashley Cole, un año después, sufrió un episodio traumático cuando varios asaltantes entraron en su mansión por la noche, lo ataron a una silla y le amenazaron con cortarle los dedos delante de su mujer y sus hijos. O Dele Alli, también en 2020, que tuvo que ser atendido tras recibir golpes en la cara en un asalto en su domicilio en el que le robaron joyas valoradas en 400.000 euros. A Robin Olsen, portero del Everton, le 'despertaron' varios hombres con machetes en su propia casa, con su esposa e hijos, y se llevaron varias joyas y un reloj. Y al entrenador Carlo Ancelotti, en aquel momento técnico 'toffee', sufrió un asalto un mes antes, cuando su hija estaba sola en el domicilio familiar.

Todos estos traumáticos episodios han ido impulsando a muchísimas estrellas de la Premier League a hacerse con un perro de protección. Kolasinac y Özil, tras el asalto, adquirieron uno de Chaperone K9 y Ashley Cole se gastó más de 23.000 euros en un pastor alemán de otra empresa, Elite Protection Dogs. Pero la lista es inmensa. Leyendas como John Terry o Rio Ferdinand también dieron el paso, e incontables futbolistas en activo como Phil Jones, Michael Keane, Jesse Lingard, Paul Pogba, Aaron Wan-Bissaka, James Maddison, Mark Noble, Kyle Walker, Kieran Tierney, Jack Grealish, Marcus Rashford o Tyrone Mings, por citar solo a algunos, se hicieron con su respectivo perro de seguridad. De hecho, este último adquirió recientemente su tercer perro de protección, también de Chaperone K9.

Los futbolistas de élite tienen desafíos de seguridad muy específicos: visibilidad pública, rutinas previsibles y la protección de sus familias

Richard Osborn

— CEO de Chaperone K9

Richard Osborn, cofundador de la empresa, atendió a SPORT para explicar más a fondo sus servicios y cómo mejoran la seguridad de jugadores de primer nivel, que buscan proteger a sus familias y también su elevado patrimonio. “Los futbolistas de élite tienen desafíos de seguridad muy específicos: visibilidad pública, rutinas previsibles y la protección de sus familias. Nuestros perros ofrecen una capa de seguridad constante, inteligente y personal que la tecnología no puede sustituir”, explica.

Muchos asaltantes aprovechan el calendario futbolístico para entrar en las propiedades de los futbolistas. Pueden intuir cuándo no habrá nadie en casa y aprovechar los desplazamientos de algún equipo para actuar. Sin embargo, con un perro de protección en el domicilio el riesgo disminuye. “El feedback es muy positivo: hablan de tranquilidad, de mayor confianza en casa y de contar con una solución eficaz que, además, forma parte de la familia y no resulta intrusiva”, reconoce Osborn.

Nuestros perros están entrenados para detectar y disuadir amenazas humanas: comportamientos sospechosos u hostiles, accesos no autorizados y posibles intrusos

Richard Osborn

— CEO de Chaperone K9

Los perros de Chaperone K9 son capaces de responder ante distintas amenazas y de resolver escenarios mucho más peligrosos que un simple asalto en un domicilio vacío. Todo ello gracias a un entrenamiento exhaustivo, de más de un año, y a un seguimiento constante por parte de la empresa. “Nuestros perros están entrenados para detectar y disuadir amenazas humanas: comportamientos sospechosos u hostiles, accesos no autorizados y posibles intrusos. En muchos casos, su sola presencia evita que los incidentes lleguen a producirse. Cada perro se entrena de forma profesional y después se asigna cuidadosamente al cliente, su familia y su entorno. Damos máxima importancia a la protección controlada, la obediencia avanzada y la estabilidad social para que el perro se integre con total seguridad en la vida familiar”, destaca Osborn.

“Aunque los sistemas de control se personalizan, los perros también están preparados para actuar de forma autónoma si la situación lo exige, por ejemplo, si todo sucede demasiado rápido o ante un allanamiento cuando la familia no está en casa. Ese equilibrio entre control y toma de decisiones independiente es fundamental. El trabajo no termina con la entrega del perro. Ofrecemos apoyo continuo y formación en escenarios reales en el domicilio del cliente. Es una relación a largo plazo, no una simple transacción”, añade.

Muestra de ello fue la situación que vivió la pareja de Lucas Hernández, jugador del PSG, mientras el francés disputaba un partido de Champions League en Austria. Un grupo de intrusos enmascarados intentó irrumpir en su propiedad, pero el perro de la familia acudió al rescate y evitó el incidente. 'Gorila', un Presa Canario de 25.000 euros, fue clave para proteger a Victoria Tray.

Ahora, la situación de Alexander Isak ha puesto de manifiesto una práctica bastante habitual en la Premier League. El clima de inseguridad obligó al delantero sueco a gastar casi 35.000 euros en un dóberman altamente entrenado para protegerle en su día a día. La empresa elegida: Phoenix Dogs. Días después, también en Merseyside, Jake O’Brien, defensor del gran rival del Liverpool, el Everton, optó por un perro de protección para mantener a salvo a su familia, en un momento en el que las estrellas de la Premier League siguen siendo víctimas de asaltos y amenazas intolerables.