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De Bruyne: "Solo hablé dos veces con Mourinho"

El internacional belga desvela que en la segunda charla le dijo: "quiero jugar a fútbol, prefiero que me vendas"

La familia de acogida cuando estaba en el Genk no lo quiso por su carácter. "Fue el combustible que necesitaba", recuerda

El belga se lució en la Copa de la Liga inglesa | sport

Kevin de Bruyne desvela, en una larga entrevista, que durante el tiempo que coincidió con Mourinho en el Chelsea solo hablaron en dos ocasiones. El internacional belga, hoy una pieza clave en el Manchester City de Pep Guardiola y en la selección de su país, hace un balance a su carrera y recuerda que, además de la situación que tuvo que vivir con el técnico portugués, sus primeros meses en el Genk lejos de su familia fueron determinantes para dar un vuelco a su dinámica como futbolista.

El centrocampista belga reconoce que "Se habló mucho en la prensa sobre mi relación con Mourinho. La verdad, sin embargo, es que solo hablé con él en dos ocasiones", explica ahora. El futbolista tiene muy claro que el plan del portugués con él era solo "el de estar a préstamo" y nunca entró en serio en su programación.

De Bruyne recuerda que cuando estuvo cedido en el Werder Bremen, donde marcó diez goles en 33 partidos, y ante el interés de Jurgen Klopp por ficharlo para el Borussia Dortmund recibió un mensaje de Mourinho. "Te quedas, quiero que seas parte del equipo", le escribió."Yo pensé, perfecto, está bien, es genial, entro en sus planes". Pero la realidad fue muy distinta.

"Prefiero que me vendas"

El regreso al Chelsea no fue, sin embargo, como esperaba. Pronto perdió el favor de Mourinho que lo mandó al banquillo de los suplentes. "Me llamó a su oficina en diciembre. Fue, probablemente, el segundo momento que cambió mi vida deportiva", explica. En el despacho, el portugués "tenía delante unos papeles y me dijo: una asistencia, cero goles, diez recuperaciones. A continuación, comenzó a leerme las estadísticas de los otros delanteros, Willian, Óscar, Mata, Schürrele...". El entonces joven jugador necesitó, recuerda ahora, "un minuto para asimilar lo que me estaba diciendo".

"Mourinho esperaba que yo hablase y, finalmente, le dije: pero algunos de estos compañeros han participado en quince o veinte partidos; yo solo he jugado tres. Es diferente ¿no? le solté", explica. "Todo fue muy extraño. Fuí honesto en la conversación y le transmití que sentía que el club no me quería. Le dije: quiero jugar a fútbol y prefiero que me vendas". Al mes siguiente Kevin de Bruyne fue traspaso al Wolfsburgo, donde los 13 goles que marcó en 51 partidos le abrieron las puertas del Manchester City, en una transacción que fue récord en el 2015.

El otro momento clave en su carrera

Durante la entrevista, el belga recuerda el primer momento que marcó su carrera como futbolista. A los 14 años se incorporó a la academia del Genk, alejándose de su familia. Al segundo año, el club le buscó una familia de acogida, pero al acabar la temporada dijeron que no querían su vuelta.

Las razones del no se las tuvo que explicar su madre. "Dicen que eres muy callado, que no pueden interactuar contigo, que eres un joven difícil", le dijo. Su reacción fue determinante. "Pateé el balón durante horas contra una pared y en alguno momento, lo tengo muy presente aún, me dije en voz alta: 'todo va bien, en dos meses estaré en el primer equipo. No voy a volver a casa como un fracasado'. Lo recuerdo perfectamente", desvela el internacional belga. A la temporada siguiente ascendió al primer equipo del Genk y marcó cinco goles. "Se podía ver el cambio alrededor mío", añade.

"Es gracioso ver el cambio en la gente cuando el fútbol te trata bien", reconoce. La familia adoptiva pidió, ahora sí, que volviese. "¿Ahora queréis que vuelva?. No, gracias; me tirasteis a la basura", les respondió. Kevin hoy está arrepentido de su reacción. "Debería haberles dado las gracias, pues esa experiencia fue el combustible que necesitaba mi carrera como futbolista".

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