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Triay rompe a llorar en el banquillo y Bea González y Paula Josemaría conquistan Bruselas

Gemma se mostraba decepcionada por su juego el día que la pareja dos lograba su tercer título consecutivo

Triay rompe a llorar en el banquillo y Bea González y Paula Josemaría conquistan Bruselas

Triay rompe a llorar en el banquillo y Bea González y Paula Josemaría conquistan Bruselas / Movistar Plus+

Angie F.G.

El Brussels P2 volvió a confirmar lo que ya empieza a ser una tendencia en este inicio de temporada: la fortaleza competitiva de Bea González y Paula Josemaría en las grandes citas. La pareja se impuso con autoridad a Gemma Triay y Delfi Brea por 7-5 y 6-2 en una final intensa que tuvo un momento tan inesperado como revelador: las lágrimas de Triay en pleno partido, superada por la situación.

El duelo arrancó con la igualdad propia de dos parejas que se conocen al milímetro. No en vano, era el cuarto capítulo reciente entre ambas, con precedentes en Cancún —donde Triay y Brea salieron victoriosas— y las finales de Miami y Newgiza, que cayeron del lado de Bea y Paula tras tres sets. Esta vez, sin embargo, no hubo necesidad de un tercero.

El primer set fue una batalla táctica y emocional. Ambas duplas sostuvieron sus servicios con solvencia hasta el tramo decisivo, donde la agresividad de Bea y la consistencia de Paula marcaron la diferencia. Con 7-5, daban el primer golpe tras aprovechar las dudas puntuales de sus rivales.

Las lágrimas de Gemma

Pero el punto de inflexión llegó en el segundo set. Con 2-1 en el marcador, durante el paso por banquillos, Gemma Triay no pudo contener las lágrimas. La balear, que disputaba su final número 100, evidenció la carga emocional del momento ante una situación que empezaba a escapársele. A partir de ahí, el partido cambió de tono.

Bea y Paula, que posteriormente confesaron que no se habían dado cuenta, se mantuvieron firmes en su hoja de ruta. “Cada una tiene su propia guerra interna, sus preocupaciones… nosotras estamos centradas en lo nuestro y sabemos que si hacemos bien nuestro juego, el partido acabará cayendo”, explicó Bea tras el encuentro.

Sobre ese episodio también reflexionó Paula: “Estamos muy expuestas a una presión constante que quizá desde fuera no se ve. Todas las que estamos arriba convivimos con esa exigencia. Hay días en los que no salen las cosas y cada una reacciona de una manera, pero sabemos gestionar esa presión”.

Con esa claridad mental, las campeonas apretaron el acelerador definitivo. El segundo set fue un monólogo progresivo, aprovechando los 11 puntos de break concedidos por Triay y Brea y firmando un balance demoledor de 46 golpes ganadores por 34 de sus rivales. El 6-2 final cerraba el partido en una hora y 52 minutos.

“Hoy Gemma jugaba su final número 100 y sabíamos perfectamente qué se necesitaba para ganar”, señaló Paula Josemaría. “Tengo que felicitar a todo el equipo, que es fundamental para nuestros resultados. Teníamos delante otra vez a las número 1, pero conseguimos mantener un nivel muy alto”.

Por su parte, Bea González puso el acento en el trabajo colectivo: “Lo que estamos viviendo es fruto de nuestro trabajo y nuestra unión. Entrenamiento tras entrenamiento, partido tras partido, hemos construido todo esto. Gracias al público por venir y disfrutar del pádel con nosotros”.

El triunfo en Bruselas consolida el gran momento de la pareja, que ya suma tres títulos en los últimos torneos —Miami, Newgiza y ahora Bélgica— y refuerza su candidatura al número uno. Bea, además, repite éxito en la capital belga tras su victoria en 2024 junto a Delfi Brea, mientras que Paula ya sabía lo que era ganar aquí tras hacerlo en 2025 con Ari Sánchez.

Una final que deja un título, pero también una imagen potente: la de una campeona como Gemma Triay mostrando su lado más humano en medio de la batalla.