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Maxi Arce: "Jugar algún día al lado de Tapia sería un sueño"

El jugador argentino irrumpió con fuerza en Premier Padel tras la disolución del circuito A1 Padel, donde fue número uno dos años y medio. Este año le ha llegado la llamada de Tello con quien debutará en Bruselas.

Maxi Arce: "Jugar algún día al lado de Tapia sería un sueño"

SPORT.es

Angie F.G.

Maxi Arce es de esos jugadores humildes, trabajadores y que quieren, desde la confianza, luchar por todo en la pista. Ya sabe lo que es poner en aprietos a los número uno y ha demostrado que, pese a venir de A1 Padel, un circuito considerado de 'segunda división', tiene nivel para hacer cosas grandes en Premier Padel, donde hoy es el jugador 45 del mundo, pero con grandes expectativas de ascenso tras la llamada de Juan Tello, la que será su nueva pareja.

¿Cómo ha ido este parón así tan largo e improvisado por la suspensión del Major de Doha?

Bastante bien. Siempre es bueno tener algo de tiempo para poder entrenar, hacer cosas un poco distintas a los tiempos de competición, que son muy necesarias. El propio descanso es fundamental en un año tan largo, de muchos torneos, de mucha tensión, de muchos viajes. Lo aprovechamos bastante bien. Y sobre todo ahora también que tuve el cambio de compañero, vino bien para entrenar unos días.

Vamos un poco para atrás. Tu vida, el verano pasado, dio un vuelco inesperado. ¿Cómo viviste este momento de la desaparición de A1 Padel? 

Fue muy duro. El último torneo que jugamos de A1 Padel fue en Lanzarote. Salimos campeones con (Franco) Dal Bianco, y estábamos muy ilusionados, muy contentos con nuestro presente. Y de un momento al otro, no tener nada de todo lo que habíamos luchado, que habíamos conseguido en ese circuito, realmente fue muy duro, muy desmotivante, difícil de asimilar. Por suerte hubo dos hechos que cambiaron mi realidad. Uno fue la Pro Padel League, la PPL, una competición nueva que me motivó porque podía medirme con los chicos que hoy en día juegan Premier. Y después la llamada de (Franco) Stupaczuk para jugar el P1 de Málaga fue algo que me motivó mucho. Vino acompañado de buenos resultados y con ello vi que podía empezar en Premier y luchar contra los de arriba. 

Priorizamos mucho tiempo lo económico por sobre de lo deportivo. Porque al fin y al cabo dentro de diez años, cuando termine mi carrera, será hermoso decir jugué contra Tapia, contra Coello, pero la realidad es que hay que comer. 

No hay mal que por bien no venga.

Con Dal Bianco no teníamos planteado pasarnos a Premier. Esto es un trabajo para nosotros y en su momento estábamos muy bien patrocinados por Monte Carlo Internacional Sport y en los torneos era llegar a final o semifinal en casi todos los torneos, por ende también recibíamos un buen ‘prize money’. No teníamos la exposición mediática respecto a otras marcas que sí te brinda Premier Padel, donde juegas contra los mejores del mundo, con todos los estadios llenos. En lo deportivo no era un desafío tan grande como enfrentarte a Tapia, Coello o Galán, pero nosotros lo sabíamos y lo teníamos muy claro desde el momento que empezamos en A1 Padel. Priorizamos mucho tiempo lo económico por sobre de lo deportivo. Porque al fin y al cabo dentro de diez años, cuando termine mi carrera, será hermoso decir jugué contra Tapia, contra Coello, pero la realidad es que hay que comer. 

La gente que creó A1 Padel, Fabrice (Pastor), o los que estaban muy cerca de él, no tuvieron la valentía de dar la cara y darnos explicaciones. La manera en que se movieron fue lo que realmente me dolió.

¿Cómo está el tema de A1 Padel? 

No hay tema de A1 Padel. Nadie se ha acercado a hablar con nosotros, no se ha emitido un comunicado, ni siquiera. A mí lo que me dolió en su momento, más allá de la deuda económica, que es muy grande, me molestó que nosotros tuvimos muchas oportunidades para jugar Premier y siempre dijimos que no, porque defendíamos el proyecto A1 Padel. Era nuestra casa. Estuvimos dos años y medio número uno. Nos sentíamos parte de eso. Y que de la noche a la mañana desaparezca y que la gente que creó A1 Padel, Fabrice (Pastor), o los que estaban muy cerca de él, no tuvieron la valentía de dar la cara y darnos explicaciones. La manera en que se movieron fue lo que realmente me dolió. Solamente hubo un mail frío, un aviso por WhatsApp en donde se suspendían los torneos y listo.

¿Cuánto dinero te dejaron a deber?

Es mucha plata. No me gusta hablar de números, es una cuestión personal, pero sí, es mucha plata. Son años de esfuerzo detrás de eso. Me deben siete torneos, en los que encima salí campeón, y seis meses de sponsor. Así que ahí sacarán conclusiones de cuánto puede llegar a ser más o menos. O sea, es mucha plata.

¿No has hablado más con ellos?

No he hablado más con ellos.

Cuando se dio la llamada de Franco Stupaczuk por un momento no lo creí. Pregunté si era una broma. Desde el momento que acepté el desafío, para mí fue vivir un sueño. 

Volvamos a Premier Padel. Supongo que ni en el mejor de los sueños habrías imaginado la llamada de Stupaczuk para jugar un torneo.

Así es. Tal cual. Para cualquier jugador del mundo, pero especialmente para un argentino que te llame Stupaczuk, con toda la historia que tiene detrás en todos los circuitos profesionales, que jugó y en la selección argentina… es muy fuerte. Cuando se dio la llamada por un momento no lo creí. Pregunté si era una broma. Desde el momento que acepté el desafío, para mí fue vivir un sueño. Se me abrieron muchas puertas. Hubiese sido difícil entrar al mundo Premier de la manera en que lo hice. Conocer personalidades, desde las relaciones con distintos entrenadores o jugadores que no lo hubiese tenido si no fuera porque estaba jugando con Stupaczuk, conocer gente linda y muy influyente en el ambiente del deporte.

Y mucha presión.

Era ir al torneo a ganarlo. Yo sabía que el objetivo era ir a ganarlo pero no lo tomé como presión. Ahí sí es donde rescato algo muy positivo de A1 Pade. Al estar como número uno dos años y medio, sacando el nivel de lado, lo que te hace jugar finales o defendiendo puntos todas las semanas, es que uno convive constantemente con la presión. Sabe que tiene que ganar o ganar para mantenerse. Eso me hizo ir tranquilo, con cierta experiencia, con pies de plomo, sabiendo que era un desafío más dentro de lo que ya iba haciendo. Y otra cosa que creo que fue importante fue no pensar con quién jugaba al lado, simplemente decir: es un torneo más, que tengo que ir a ganar y dar lo mejor de mí.

No pensar que jugabas al lado de Stupa no sería fácil.

Si realmente me ponía a pensar todo lo que iba a significar jugar con Stupaczuk, la presión que tenía por defender sus puntos, que era mi primer torneo Premier, que muchas veces se decía a ver en qué nivel estarían los chicos de A1 en Premier, pensar en qué iba a pasar si hacía un mal torneo… con todas las repercusiones negativas iba a ser muy complicado. Así que fui al torneo bastante tranquilo, mejor de lo que cualquiera podría pensar y se dio muy fácil. Stupaczuk y todo el equipo me lo hicieron muy fácil, fueron súper buenos conmigo, súper amables y me ayudaron un montón. 

Supongo que más de una vez te habrás cruzado con Juan Lebrón y le habrás agradecido que se lesionara.

 Sí. Cuando se dio, obviamente le mandé un mensaje deseándole una pronta recuperación, pero... sí que me dio una oportunidad de locos, sin buscarlo, obviamente, pero me permitió arrancar mi carrera en Premier a lo grande. No sé si del resultado, porque al fin y al cabo perdimos en cuartos, aunque hicimos un buen partido, pero a lo grande por cómo se dio, cómo entré, cómo irrumpí. No sé si alguna otra vez ocurrió que algún Top 10 llamara a alguien que ni siquiera tenía ranking y se dio así y bienvenido sea. 

Cuando se fueron dando situaciones de jugar contra chicos de top mundial me sentía preparado desde lo mental y desde lo deportivo para luchar contra ellos.

Una vez ya decides entrar en Premier Padel, tenías que demostrar que tú eras un gran jugador, y lo demostraste junto a Pablo Lijó luchando de tú a tú a los número uno Arturo Coello y Agustín Tapia.

Mi entrenador Gustavo Volpi siempre nos inculca que nosotros entrenamos para ganar a Tapia y Coello, a Chingotto y Galán o al que esté número uno en su momento. Los conceptos que entrenamos o manejamos son para ganarles a ellos, aplican para cualquier nivel, para cualquier rival. Entonces intento practicar jugadas que sé que van a dar resultados contra esos jugadores. Cuando se fueron dando situaciones de jugar contra chicos de top mundial me sentía preparado desde lo mental y desde lo deportivo para luchar contra ellos.

Y al lado de Pablo Lijó.

Pablo es un jugadorazo, pero Stupa es historia. Era salir a competir con Pablo contra jugadores de la élite, del más alto nivel y se dio de muy buena manera. Pablo tiene muchos recursos, mentalmente va siempre para adelante, no le tiene miedo a ningún jugador y él piensa que va a ganar todos los partidos. Para él salir a competir a alguien de qualy o a los números uno, entra ganando. Yo pienso igual así que fue bastante más fácil el hecho de ir a pelearle sobre todo en los momentos difíciles que los dos vas a tener contra ellos, vos sabes que si aguantas ese momento, después la oportunidad la vas a tener tu. Y así fue. Nuestro primer torneo saliendo de previa y llegando cuartos de final y poniendo en apuros a Coello/Tapia fue realmente muy lindo, muy soñado.

El respeto hacia los número uno, hacia los mejores jugadores, es máximo. Yo no me creo más que ellos, simplemente (la confianza) es algo interno que me tocó vivir por la situación de número uno (en A1 Padel) y porque está buenísimo sentirse uno mismo con confianza para pelearle a ellos

Esta será tu primera temporada entera en Premier Padel y tampoco empezasteis nada mal, en Gijón volvisteis a poner en apuros a los número uno y también en Cancún. La confianza de la que hablas es obvia.

No quiero que eso sea polémico, la confianza obviamente es de uno y el respeto hacia los número uno, hacia los mejores jugadores, es máximo. Yo no me creo más que ellos, simplemente es algo interno que me tocó vivir por la situación de número uno y porque está buenísimo sentirse uno con confianza para pelearle a ellos. Esa confianza se basa en el trabajo diario, en el equipo que uno tiene atrás, pero para nada deja de lado que del otro lado están los mejores y posiblemente los mejores de la historia de este deporte, lo cual te hace entrar súper atento a los partidos, pero si uno entra a jugar con cierto respeto hacia ellos, con cierto temor a no hacer un mal partido, pensando que va a perder por lo que son ellos, ahí realmente pierde y las cosas no fluyen. Si uno entra pensando en que puede ganarle, de que le va a jugar de igual a igual, de que tiene las herramientas, de que hiciste todo en la semana para estar a la altura, las cosas van a fluir de mejor manera, de manera más natural. Así encaramos los partidos contra ellos y bueno, se da que en el segundo partido también en Gijón, contra ellos, estuvimos muy cerca y el que más cerca estuvimos fue en Cancún la semana siguiente.

Solo con cuatro torneos ya recibes la llamada del Gato Tello. ¿Cómo fue la conversación con Juan y cómo fue la conversación con Pablo para comunicarle que le dejabas?

Lo de Juan fue una llamada muy linda. Yo no era jugador profesional todavía y Chingotto/Tello ya era pareja top en su momento en World Padel Tour. Entonces que me llame alguien como Tello me hizo mucha ilusión. Yo sabía que estaba Pablo, la buena sintonía que tenía con él, la buena relación con Pablo. Fue muy difícil. Todo se dio después del Torneo de Miami. Tello me llama, me dice que quería apostar por mí, que le gustan las ganas de superarme que él veía en mí y que valoraba mucho el salir a jugarle de igual a igual a cualquiera a pesar del resultado, de no tirar la toalla. Hablé con mi equipo, lo pensamos varios días, no porque no supiéramos la calidad que tiene Juan sino porque la verdad que con Pablo veníamos súper bien. En lo personal, en Pablo encontré un amigo con él, con su familia, con todo su equipo. Fue muy difícil la decisión. 

Dormí mal, realmente. La llamada (a Pablo Lijó) fue de lo peor que me ha dado la vida profesional, porque lo aprecio muchísimo. Sabía que esto es trabajo y que esto puede pasar, pero tenía algo personal, de amigo con él que era lo difícil.

¿Dormiste mal? 

Dormí mal, realmente. La llamada fue de lo peor que me ha dado la vida profesional, porque lo aprecio muchísimo. Sabía que esto es trabajo y que esto puede pasar, pero tenía algo personal, de amigo con él que era lo difícil. Pero bueno, Pablo, un caballero, lo súper entendió, me apoyó y también yo creo que habló desde lo personal cuando me deseó lo mejor. Obviamente, fue difícil para los dos, pero lo entendió porque había ciertas cuestiones como, dejar de jugar previas en algunos torneos, salir de pareja 14… como dije antes, esto es trabajo.

¿Tienes miedo de arrepentirte en algún momento de haber tomado esta decisión? 

No, arrepentirme no creo, porque la verdad que fue muy pensada, con objetivos claros. No fue una decisión tomada por el simple hecho de decir juego con Tello, que es un crack, que juega muy bien. No. Acá pusimos en la balanza muchísimas cosas que después pueden salir o no, eso es cuestión de la vida. En el deporte, uno puede pensar que las cosas van a salir de una manera y después no termina pasando así. Pero cuando uno hace las cosas con un objetivo, siguiendo un orden, una estructura, siguiendo pequeños pasos día a día, no tiene por qué arrepentirse. Lo que sí que espero es que las puertas, por lo menos en mi lado, siempre van a estar abiertas para volver a intentarlo en algún momento.

Estos días ya has empezado a entrenar con Tello, ¿es una situación rara entrenar con él cuando todavía vas a jugar en Egipto con Pablo?

Sí, era un poco complicado, un poco incómodo desde algún punto de vista, desde el conocimiento de cómo sería, pero fue súper tranquila la semana, entrené dos días con Juan y con Seba Nerone y la verdad que súper bien, pero también tengo claro que el torneo que importa ahora es Egipto, y lo hago con Pablo, entonces ayer el viernes entrené con Pablito y fuimos súper profesionales los dos. Hubo buena relación y sabemos que este torneo es super importante para sumar puntos los dos. Uno sobredimensiona situaciones como fue mi caso que estaba un poco nervioso, pero fluyó todo.

Pelear la pareja ocho, eso es el primer objetivo que tenemos (con Tello). Creo que por nivel lo podemos lograr aunque estamos como pareja 14 y queda mucho camino por recorrer

¿Os habéis marcado objetivos a corto o medio plazo con Tello?

Pelear la pareja ocho, eso es el primer objetivo que tenemos. Creo que por nivel lo podemos lograr aunque estamos como pareja 14 y queda mucho camino por recorrer, el defenderá puntos, yo hasta julio no, así que vamos a intentar si tenemos buenos resultados aprovechar que pueda subir rápido en el ranking y obviamente para que él no pierda tantos puntos por lo que tenía hecho. También ser competitivos ante los mejores del mundo. Que los partidos sean todos a tres sets o ganarlos, en lo deportivo dar una buena imagen es el objetivo inmediato.

Si algún día se da en Premier o en un Mundial poder jugar con Tapia va a ser un sueño.

Tapia dijo que ahora él siempre más jugaría con un zurdo. ¿Te imaginas jugando al lado de Tapia?

Sería un sueño. Agustín hace parecer el deporte fácil así que también me lo pondría muy fácil porque el tipo juega a otra cosa y en mi caso sería simplemente acompañarlo, correr y ser sólido. Tiene tantos recursos que hace que los partidos fluyan de manera increíble, incluso en los momentos de máxima tensión logra sacar jugadas impresionantes. Obviamente,al lado tiene un monstruo como Coello del que lo que más rescato es su mentalidad, en todo momento está positivo, busca agarrarse de cualquier puntito que vos le hayas dado para sacar situaciones muy difíciles adelante. La facilidad que tiene él (Tapia), más la mentalidad que tiene Arturo, hace muy difícil ganarles. Entiendo por donde lo dice porque jugando con un zurdo no tiene que barrer tanta cancha y en un circuito tan exigente, con tantos viajes, con tanto nivel y tanto desgaste físico, el tener que cubrir menos cancha también te ayuda desde lo físico. Hace que estés más sano, que llegues más entero a las finales o que termines los torneos de mejor manera. Si algún día se da en Premier o en un Mundial poder jugar con él va a ser un sueño.

Lijó y Arce se saludan con Tapia y Coello tras el duro partido en Cancún

Lijó y Arce se saludan con Tapia y Coello tras el duro partido en Cancún / Premier Padel

Los zurdos cotizáis al alza

Creo que en el Top 100 solo hay ocho, hay pocos zurdos.

En qué jugadores leyendas o actuales te fijas para llegar donde has llegado.

Me gustó siempre Pablo Lima supongo que porque era zurdo, también me podría haber fijado en Juan Martín Díaz, pero mis características son mucho más parecidas a las de Pablo, alguien corredor, alguien que desde la solidez construye su juego, que utiliza mucho el rulo a la reja, el X3, el globo como herramienta fundamental de su estructura, las ganas de ganar que tenía Pablo eran increíbles entonces realmente me motivaban, yo diría que Pablo es el ejemplo de los jugadores retirados que más he tomado. Hoy en día me encanta como juega Chingotto. Juega un pádel increíble y también desde la mentalidad para competirles a Agustín, a Coello o competir con Ale que desde potencia lo tienen todo, desde el smash, en las condiciones que hoy en día normalmente son rápidas son muy difíciles para él, pero sin embargo con su predisposición a darlo todo en cada partido, su mentalidad ganadora, su hambre hace que pueda reemplazar esta desventaja que tiene ‘entre comillas’ con otras cuestiones y lo hace ganar, entonces me fijo mucho en él.

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