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Gilardoni: "Bea González me recuerda a Agustín Tapia"

El entrenador de la pareja que forman su pupila desde hace años Paula Josemaría y la malagueña, habla de la evolución de esta pareja y de su margen de crecimiento

Gilardoni celebra un triunfo con Paula y Bea

Gilardoni celebra un triunfo con Paula y Bea / Premier Padel

Angie F.G.

Es uno de los históricos del planeta pádel. Claudio Gilardoni sabe lo que es entrenar a números uno como Sanyo Gutiérrez, Ferando Belasteguín, Agustín Tapia o Paula Josemaría, con quien lleva los últimos años alcanzando el número uno. Tras la ruptura de Ari y Paula, Gilardoni ha iniciado un nuevo proyecto con su pupila y Bea González, una pareja que parte como número dos y con las máximas expectativas este 2026. De momento llevan tres títulos consecutivos ganando a las número uno Gemma Triay y Delfi Brea, ahí es nada. Miami, NewGiza y Bruselas ha coronado a Bea y Paula, pero también a Gilardoni.

El entrenador argentino atendió a los micrófonos de Capital Radio en el programa 'Esto es pádel' en una entrevista realizada por el conductor Miguel Sanmartín, Iván Hernández de Contrapared, Nacho Perulero de Padelazo, Marcos Robles de Padel al Revés y Àngels Fàbregues de SPORT.

¿Cómo vistes la final de Bruselas y ese nuevo triunfo de Bea González y Paula Josemaría, en este caso por dos sets a diferencia de las otras dos finales donde tuvisteis que ir al tercero? 

Por parte nuestra, que es la parte que más intentamos controlar, bien, contentos. Cada día se van conociendo más y van jugando mejor. Por el lado de ellas (Triay/Brea), tenemos la suerte de haber convivido muchos años, llevamos ya el cuarto año en el que nos cruzamos, y son un parejón. Son una pareja que siempre juega bien, con mucha solidez y lo demuestran todos los torneos.

Bea y Paula tienen algo llamativo que es una capacidad de incluso entrenar bajo circunstancias competitivas. Y esto es un punto muy a favor cuando tienes un calendario tan lleno que hace poco probable el entreno

Al principio, parece que os costó un poquito. ¿Qué cambia para dar este salto? 

Por un lado, se van empastando mejor, se van conociendo, como cualquier proyecto nuevo que necesita un periodo de transición. Eso es lo habitual. Pero son una pareja que de todas las que arrancaban nuevas esta temporada, era la que necesitaba más progresión y más entrenamiento o más conocerse. Porque, evidentemente, tienen mucho para dar y cuantas más cosas tienes que pensar, más tiempo conlleva de entrenamiento. Además, creo que tienen algo llamativo que es una capacidad de incluso entrenar bajo circunstancias competitivas. Y esto es un punto muy a favor cuando tienes un calendario tan lleno que hace poco probable el entreno. Son dos chicas que, compitiendo, tienen bastante facilidad para hacer caso y poner a prueba algo que en otros casos no lo harían por motivos de nervios. 

Paula y Bea comparten el trofeo de NewGiza con Gilardoni

Paula y Bea comparten el trofeo de NewGiza con Gilardoni / Premier Padel

Los resultados son porque son especiales. Son dos chicas con un don, se han juntado, se llevan bien, se dan la oportunidad de que, a veces, incluso con un error no forzado, luego te resuelven tres circunstancias favorables

¿Cómo manejas psicológicamente con ellas el entrenar separadas cuando están en casa? 

Hay dos clases de jugadores, dos grandes cajones de estilos de jugador. El jugador que es más consciente y el jugador que juega más en automático. Hay jugadores que en automático hay que encontrar de qué manera sacar el mejor modelo para que una o dos cosas las pueda entrenar, incluso con presión. Y hay otro tipo de jugadores que son más conscientes, al que hay que darles constantemente jugadas para que reflexionen mientras que compiten. Estas son dos jugadoras que son capaces de estar compitiendo y, aun así, entrenar o hacer caso. Tienen mucha facilidad. Ahora bien, los resultados son porque son especiales. Son dos chicas con un don, se han juntado, se llevan bien, se dan la oportunidad de que, a veces, incluso con un error no forzado, luego te resuelven tres circunstancias favorables. Son una pareja que, mientras que va practicando, también te penaliza. Y, aun así, se hicieron sólidas los últimos torneos, de ahí también el resultado. 

El entrenador, hoy por hoy, tiene que entender que entrenar a un jugador profesional no es una profesión, es un complemento. Tu profesión es ser formador o tener academias.

¿Cómo gestionáis los entrenadores los cambios de pareja o en qué medida sois intervencionistas para provocar dichos cambios?

El entrenador, un poco, se adapta. Las programaciones de los entrenamientos son distintas, las programaciones de los calendarios son diferentes. Cuando hablas de ranking alto y hay un cambio o dejan de requerir tu trabajo, tienes que estar preparado. Lamentablemente, mandan los resultados y, al igual que pasa en otros deportes, puedes perder el trabajo porque los resultados no van y te cambian. Sí que es cierto que la mayoría de las parejas que dominan el circuito tienen un equipo muy sólido y muy pocas veces tienen un cambio. El entrenador, aun así, hoy por hoy, tiene que entender que esto no es una profesión, esto es un complemento. Tu profesión es ser formador o tener academias. Entrenar a jugadores profesionales es un complemento y, en algunos casos, con mucha suerte como nosotros, te elige un jugador que marca una pauta. Pero, después, lo demás no es una profesión.

Hubo un momento en el segundo set de la final en que Gemma tuvo un bajón emocional. En estos últimos enfrentamientos, la pareja número uno está algo más errática de lo normal. Tengo la impresión que sobre todo en la final de Bruselas, es fruto precisamente de lo que hizo su pareja, Bea y Paula. ¿Crees que por ahí puede empezar a resquebrajarse un poco la consistencia de las número uno? ¿El perder ese papel tan sólido que tenían las puede llegar a afectar incluso a nivel emocional o psicológico? 

La pregunta está buenísima y la respuesta es sí, creo que es verdad. Pero no porque las vea peor, ni mucho menos. El caso de Gemma en particular, que ella fue el número uno del mundo varias veces, lo sostiene y muy bien. Yo creo que es la jugadora junto con Alejandra Salazar que mejor ha sostenido en la historia el número uno, igual que Ari y Paula. Son gente que domina muy bien la presión. Ahora bien, hay veces que eres un ser humano. Tienes un día un poquito mejor, un día un poquito peor pero eres tan sólido que uno al final desde fuera como fan idealizas. Por ejemplo, yo veo jugar a Messi y pienso que va a meter tres goles todos los partidos y hay veces que por ahí no está perfecto. Pero me parece que es un poco producto del mérito de Bea y de Paula que han logrado, con muchas herramientas ofensivas, ser una pareja bastante sólida hasta el punto de poner dudas en la pareja más sólida de todas. Después, lamentablemente, con esto de las cámaras se ve un momento ahí de Gemma que se rompe un poco y da más cosas que pensar, pero son una pareja durísima.

¿La causa de haber tardado más en acoplarse Bea y Paula podría ser por el hecho de que la extremeña es zurda? 

Jugar con un zurdo o jugar con un diestro varía no solamente en el acostumbramiento que uno tiene en cuánto participa, sino también en los movimientos sin pelota. El pádel es un deporte que cuando tienes que competir es como una partida de ajedrez, porque te juegas el torneo con tres o cuatro parejas y las parejas que dominan van con fórmulas o jugadas muy memorizadas. El paso de jugar dos diestros a un diestro y un zurdo conlleva que tu juego sin bola no es el mismo, porque hay alguien que ya cubre tu espalda y antes no lo tenías. Tácticamente es distinto y eso lleva más tiempo. Y después a eso hay que sumarle que ambas jugadoras tienen la capacidad no solo de mantener, sino de proponer, lo que supone más enunciados que memorizar y eso lleva tiempo. Mi humilde opinión es que todavía nos falta mucho. Vamos a fallar, vamos a errar, vamos a perder, producto de entenderse entre ellas, primero porque es una pareja nueva, segundo porque hay una presión real de un proyecto importante y tercero porque es zurda.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de Bea?

Me recuerda a lo que me pasó con Tapia. Es muy buena niña, pero me sorprendió la capacidad de escucha que tiene. Yo creía que iba a ser todo más automático, que me iba a costar, pero me sorprende la capacidad de escucha y de compromiso que tiene a la hora de proponerse hacer algo. Tiene mucha facilidad, que es difícil porque es un deporte muy caótico, sin embargo, siendo lo importante que es, teniendo el currículum que tiene y habiendo ganado todo lo que ganó, tiene una facilidad en la escucha de poner en juego y a la hora de competir y entrenar, que me sorprendió.

¿Os cambian los objetivos estos últimos triunfos? ¿Os mete más presión?

Yo siempre veo a todos que me pueden ganar, entonces siempre estoy presionado, me autopresiono, pero de cara a los objetivos, hay que ser honestos y no cambian. Nosotros tenemos que intentar que en caso de que nos ganen, ganen a este modelo. O sea, que si tenemos que dar la mano porque hubo alguien mejor en el año, la vamos a dar encantados. Pero nuestro objetivo y nuestra finalidad es poder verlas así de felices, compitiendo y jugando con este modelo. ¿Que tiene que ser con un segundo puesto? Pues querrá decir que el primero ha sido muy bueno. 

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