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BIENESTAR

Ni eres vago ni te falta fuerza de voluntad: por esto te cuesta hacer ejercicio

La ciencia explica fácilmente el motivo de que te cueste activarte físicamente

Consejos para retomar el ejercicio en enero

Consejos para retomar el ejercicio en enero / FREEPIK

Cristian Miguel Villa

Cristian Miguel Villa

Estás todo el día trabajando y encima, después de eso, lo que te toca es rutina de gimnasio. Algunos días puede sentar bien, pero otros se puede hacer una cuesta arriba gigantesca. Y resulta que la culpa no es de actitud ni nada similar, sino de la propia evolución natural.

No querer hacer deporte no es culpa tuya

Daniel Lieberman es un profesor de la universidad de Harvard que ha formado parte de un estudio para determinar el motivo por el que, en muchas ocasiones, los humanos sienten que les cuesta muchísimo ponerse a hacer deporte. Y sí, todo está relacionado a nivel biológico.

Según explica Lieberman, todo se remite al hecho de que los humanos han evolucionado activamente para ahorrar energía, no para gastarla sin ningún motivo aparente. Ese es el gran cambio que ha sufrido la humanidad desde la época de la caza y la recolecta.

Antes, que el ser humano fuera activo era completamente necesario por una razón puramente de superviviencia. Sin embargo, a día de hoy el hecho de activarse físicamente puede ser algo antinatural, ya que no exista una necesidad como tal que lo fuerce.

Mujer realizando ejercicios con mancuernas

Mujer realizando ejercicios con mancuernas / sport

Lógicamente, el profesor de Harvard explica que ese 'paso atrás' físico está directamente relacionado con el desarrollo tecnológico de la humanidad. Dado que ahora tenemos muchas máquinas que hacen que las tareas físicas sean cada vez menores, el hecho de hacer ejercicio se siente como forzar al cuerpo a algo con lo que no está familiarizado.

Pero, ¿y si aun así quieres intentar e imponer una rutina física? Lieberman tiene una solución para ello que va por tres partes; la primera de las partes es la que lleva a no culparse a uno mismo por no estar siempre dispuesto a hacer ejercicio. Hay que aceptar que es una cuestión biológica, no de 'pereza'.

A continuación, es ideal hacer del deporte algo social y/o divertido, acercándolo así a la idea de nuestros antepasados de convertirlo en algo necesario y no un esfuerzo en contra de la voluntad. Y en última instancia, en la medida de lo posible hay que 'forzarse' a empezar a hacer ejercicio incluso si la barrera de la motivación está siempre presente.

En general, simplemente hay que comprender que es lógico que muchas veces no interese hacer deporte. Pero dado el sedentarismo del día a día, es necesario también hacer comprender al cuerpo que es un bien imperativo. No es que no quieras hacer ejercicio. Es que tu cuerpo intenta evitarlo. Entender eso es el primer paso para cambiarlo.