ALPINISMO
Tragedia en los Alpes: muere un esquiador español sepultado por una avalancha en Tignes
El accidente ocurrió en el sector de Lavachet, a unos 2.000 metros de altitud, cuando el grupo descendía por una ladera fuera de pista

Estación de esquí de Tignes / ARCHIVO
La montaña volvió a mostrar este lunes su cara más implacable. Un esquiador español falleció tras quedar sepultado por una avalancha en la estación de Tignes, en los Alpes franceses, en un accidente ocurrido en una zona fuera de pista muy frecuentada por deportistas experimentados.
El suceso tuvo lugar alrededor el pasado 27 de enero de las 14.30 horas, cuando la víctima practicaba esquí junto a un grupo de acompañantes en el sector de Lavachet, dentro del dominio esquiable de Tarentaise. Según confirmaron fuentes oficiales a medios franceses y a la agencia Europa Press, el grupo descendía por una ladera situada a unos 2.000 metros de altitud cuando, de forma accidental, desencadenó el alud.
De acuerdo con la información facilitada por el Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña (PGHM) de Saboya, el esquiador quedó completamente enterrado bajo la nieve. Permaneció sepultado durante aproximadamente nueve minutos, un margen crítico en este tipo de accidentes donde cada segundo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Los equipos de rescate se desplazaron con rapidez hasta el lugar del accidente en helicóptero y lograron localizarlo en poco tiempo. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los sanitarios, no pudieron reanimarlo y su fallecimiento fue certificado poco después, causando una profunda conmoción entre los presentes.
El director de pistas de la estación, Olivier Jouty, explicó en declaraciones recogidas por la radio pública France Bleu que el grupo estaba "correctamente equipado" para la práctica del esquí fuera de pista. Entre el material de seguridad portaban dispositivos DVA (Detectores de Víctimas de Avalanchas), fundamentales para la localización rápida de personas sepultadas por la nieve.
La víctima, de 59 años, formaba parte de un grupo de amigos con experiencia en este tipo de terrenos, lo que subraya la peligrosidad inherente a la alta montaña incluso para deportistas habituados a moverse fuera de las pistas balizadas.
