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TRAIL

Pau Capell: "Si me muero mañana, que sea haciendo lo que quiero"

El corredor catalán se abre sobre su vida personal, la paternidad y su nueva etapa vital tras el divorcio: “Ahora solo quiero estar tranquilo y ser feliz”.

Pau Capell, en una de sus carreras

Pau Capell, en una de sus carreras / THE NORTH FACE

David Boti

David Boti

Barcelona

En su conversación con Albert Jorquera en su pódcast 'Historia del Trail', Pau Capell muestra su faceta más humana. Tras años de presión, lesiones y éxitos, el campeón catalán confiesa que ha aprendido a priorizar la vida antes que el rendimiento. “He llegado a odiar el deporte”, admite. “He llegado a pensar: un año más así y chau”.

Después de su divorcio y una etapa difícil, el corredor de San Boi vive un momento de calma. "Este 2025 ha sido complicado, pero estoy bien. Me divorcié, tengo mi hija, que la quiero mucho y la puedo disfrutar buena parte del tiempo. Soy feliz de tenerla muchos días. Tengo mi pareja, y a veces somos cuatro niños en casa", sonríe.

La paternidad le ha cambiado. "Soy feliz cuando me levanto los miércoles por la mañana y mi hija duerme conmigo. Viene corriendo, se sube a la cama y nos reímos. Para otros puede parecer un caos, para mí es felicidad pura".

Su visión de la vida también se ha transformado: "Lo que no suma, lo quito. No quiero vivir mal. Quiero vivir tranquilo, con mis cosas, sin problemas".

Capell reconoce que durante años vivió atrapado en la exigencia y el control. "Antes, todo era planificación. Ahora relativizo. Si tengo que entrenar cuatro horas y no puedo, no pasa nada. Busco otro día. La vida es más fácil de lo que a veces la hacemos".

El atleta, que en 2019 se aisló en Andorra para entenderse, dice haber encontrado equilibrio. "Si me muero mañana, quiero morir con la sensación de que hasta el último día pude hacer lo que quería. Y eso era volver a conectar conmigo".

Su relación con el ego también ha cambiado. "Antes me importaba lo que dijeran. Hoy no. No quiero fustigarme pensando que soy el mejor. Sé que no lo soy. Pero voy a entrenar para ser el mejor Pau".

El mensaje final de Capell es tan sencillo como poderoso: "Ser feliz. Si soy feliz, conseguiré lo que quiera. Disfrutar de mi hija, de mi pareja, de mi familia. No pido más".