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A partir de los 60: el movimiento diario que mejora fuerza, equilibrio y reduce el riesgo cardiovascular

Muchos expertos recomiendan este ejercicio si has cumplido los 60

Un deportista senior hace flexiones

Un deportista senior hace flexiones / Freepik.

David Cruz

David Cruz

Cumplir años es un placer, especialmente cuando te sientes bien contigo mismo. Sin embargo, no siempre puede llegar a serlo, especialmente cuando notas que mantener la fuerza y la masa muscular es complicado. Y por ello debe ser una prioridad para conservar la autonomía y la calidad de vida.

A partir de los 60 años, la pérdida de músculo es progresiva, pero se puede evitar con hábitos adecuados sin recurrir a pesas ni a máquinas de gimnasio: existe un ejercicio muy simple que puede marcar la diferencia.

Las flexiones se posicionan como una de las opciones más completas y accesibles para trabajar el cuerpo sin necesidad de equipamiento. Un movimiento funcional que activa varios grupos musculares al mismo tiempo: pecho, brazos, hombros, espalda y abdomen.

Además, fortalece el core, una zona clave para el equilibrio y la estabilidad, dos funcionalidades que las personas mayores tienen que cuidar para no sufrir caídas.

Sin embargo, sus beneficios no se limitan a la fuerza. También tienen impacto en la salud cardiovascular. Un estudio de la Universidad de Harvard, publicado en JAMA Network Open, analizó durante diez años a más de mil participantes y concluyó que quienes podían realizar más flexiones tenían un riesgo significativamente menor de sufrir enfermedades del corazón.

Flexiones de brazos

Flexiones de brazos / Archivo

El efecto de este ejercicio sobre el músculo es claro. Al implicar varios grupos musculares a la vez, se generan pequeñas microlesiones en las fibras que, al recuperarse, aumentan su tamaño y fuerza. Este proceso, conocido como adaptación muscular, es fundamental para combatir la pérdida de masa asociada a la edad.

Además, las flexiones también contribuyen a mejorar la densidad ósea, algo especialmente relevante en personas mayores, y ayudan a mantener un peso saludable gracias al gasto energético que generan.

Para quienes nunca han practicado este ejercicio, la clave está en empezar poco a poco. Existen versiones adaptadas como las flexiones contra la pared, apoyadas en una mesa o con las rodillas en el suelo. Lo importante es mantener una buena técnica: espalda recta, abdomen firme y movimiento controlado.