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Oriol Cardona y Ana Alonso, plata en el relevo mixto de Boí Taüll y el último impulso hacia la medalla olímpica

España confirma su candidatura en la Copa del Mundo con Cardona listo para rematar y Alonso creciendo tras su accidente

Oriol Cardona, durante la prueba de relevos

Oriol Cardona, durante la prueba de relevos / SKIMO

David Boti

David Boti

Oriol Cardona y Ana Alonso firmaron este domingo un resultado que suena a declaración de intenciones. La pareja española fue segunda en el relevo mixto de la Copa del Mundo de Esquí de Montaña en Boí Taüll, un podio que confirma que España llega lanzada al debut olímpico de la disciplina en Milán-Cortina.

Después de la plata de Cardona en el sprint del sábado, el fin de semana se cerró con otro golpe de autoridad: el equipo español ya está en la pelea directa con las grandes potencias internacionales. Y lo hace en la modalidad que más ilusión despierta de cara a los Juegos, el relevo mixto.

Cardona volvió a ejercer de líder y rematador, el hombre que sostiene el ritmo cuando la carrera se rompe. Pero el foco también se desplazó hacia Ana Alonso, en pleno proceso de crecimiento competitivo tras el grave accidente que sufrió en octubre, cuando fue atropellada mientras entrenaba en bicicleta y se lesionó la rodilla.

La asturiana continúa recuperando sensaciones y buscando su mejor versión, pero su progresión es evidente: cada carrera es un paso más hacia ese “100%” que necesita España para soñar en grande. En Boí Taüll, Alonso cumplió con solvencia y permitió que Cardona llegara en condiciones de pelear hasta el final por el triunfo.

La plata sabe a mucho más que un simple resultado. Es el último gran ensayo antes del gran objetivo. España no solo compite: ya está en el podio, ya está en la conversación y ya se ve preparada para luchar por la primera medalla olímpica de la historia del esquí de montaña.

Milán-Cortina espera. Cardona está listo para rematar. Alonso sigue subiendo peldaños. Y el relevo mixto español ya lanza un aviso serio: el sueño olímpico está más cerca que nunca.