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Un Medio Maratón de Sevilla pasado por agua, pero lleno de ambiente runner

El Medio Maratón Sevilla confirmó su crecimiento y su atractivo pese a una edición marcada por la meteorología y las incidencias previas, en un fin de semana la ciudad volvió a volcarse con el running

Sevilla resiste a la lluvia y vuelve a volcarse con su Medio Maratón

Sevilla resiste a la lluvia y vuelve a volcarse con su Medio Maratón

Juan Manuel Rodríguez Cifre

Juan Manuel Rodríguez Cifre

El Medio Maratón de Sevilla sigue consolidándose como una de las grandes citas del calendario nacional. Una prueba que gana peso entre los corredores populares gracias a un circuito rápido y a unas condiciones ideales para buscar marca. Este año, la organización alcanzó la cifra récord de 20.000 dorsales, reflejo de ese crecimiento sostenido. Sin embargo, las incidencias vividas en las semanas previas provocaron que finalmente el número de participantes fuera menor, con muchos corredores optando por aplazar su participación a la edición de 2027.

Aun así, Sevilla volvió a convertirse durante el fin de semana en el epicentro del running. La capital andaluza recibió a corredores de todas las comunidades autónomas y a numerosos participantes internacionales que viajaron expresamente para la carrera, llenando la ciudad de ambiente runner desde el viernes.

Porque el Medio Maratón de Sevilla no es solo el día de la carrera. Es todo lo que lo rodea. Especialmente los días previos, cuando toca viajar, adaptarse a un entorno nuevo y cuidar cada detalle para llegar en las mejores condiciones posibles al gran día. Elegir bien el alojamiento, organizar los tiempos y priorizar el descanso se vuelve casi tan importante como el propio entrenamiento.

Sporty Hangover se desplazó a Sevilla el viernes para vivir la experiencia completa. La ciudad los recibió inicialmente con buen tiempo y se instalaron en Room Select, en pleno centro, una ubicación estratégica que permitió el movimiento a pie, conocer Sevilla con calma y, sobre todo, garantizar descanso y comodidad. A partir del mediodía, el cielo se cerró y la lluvia apareció con fuerza durante toda la tarde, incluso con episodios de granizo, complicando especialmente la recogida de dorsales para quienes se desplazaban andando hasta la Expo.

El sábado, día previo a la carrera, el escenario cambió por completo. Amaneció una jornada espectacular, perfecta para la clásica activación precompetitiva: rodaje suave, piernas sueltas y nervios bajo control. En esta ocasión, Diario SPORT y Sporty Hangover organizaron una sesión especial con punto de encuentro en la cafetería de especialidad East Crema Coffee, acompañada de sorpresas.

Tras la activación, tocaba lo de siempre, y lo más importante: bajar revoluciones, hidratarse bien, cuidar la alimentación y priorizar el descanso. En una media maratón, llegar fresco al domingo marca muchas veces la diferencia entre disfrutar la carrera o sufrirla desde los primeros kilómetros.

La carrera arrancó a las 9:00 de la mañana y, contra todo pronóstico, la lluvia respetó hasta el momento de la salida. Eso sí, los primeros metros fueron algo caóticos en los cajones iniciales, con algunos participantes saltando vallas para llegar a tiempo y sin la presencia de liebres oficiales, algo poco habitual en pruebas de este nivel. Poco después, la lluvia hizo acto de presencia de forma intermitente, acompañada de rachas de viento.

A pesar de ello, el ambiente no decayó. El público sevillano volvió a responder y muchos corredores lograron buenas marcas, confirmando por qué Sevilla es una de las medias maratones más rápidas del país. Una edición más, la prueba hispalense demostró que, incluso pasada por agua, sigue siendo una de las más especiales del calendario por su recorrido, su ambiente y una ciudad que siempre sabe volcarse con los runners.

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