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DEPORTE

Marina Uria, psicóloga deportiva: "Cuando dejamos de hacer deporte no hemos perdido la motivación, esto es lo que ocurre realmente"

La constancia es uno de los mayores retos para los deportistas principiantes

Marina Uria, psicóloga deportiva

Marina Uria, psicóloga deportiva / 5

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Javier Fidalgo

Javier Fidalgo

Queda poco más de un mes para verano y miles de personas se apuntan al gimnasio para empezar a hacer ejercicio. La actividad física regular es uno de los objetivos más habituales en esta época del año. Sin embargo, la constancia es difícil de conseguir para mucha gente.

Durante las primeras semanas, algunas personas experimentan una falta de motivación para seguir entrenando. En este sentido, el diario La Vanguardia ha entrevistado a la psicóloga deportiva Marina Uria, que ha explicado lo que sucede.

"Muchas veces escucho a personas decir que no están motivadas cuando en realidad quieren decir que no les apetece hacer ejercicio", detalla la especialista. Para Uria, la diferencia entre ambos conceptos es clave:

"La palabra motivación viene de 'motivo', no de 'ganas'. Estar motivado es tener un motivo claro por el cual actuar, incluso cuando no tenemos ganas de hacerlo", explica la psicóloga.

Hacer ejercicio es indispensable para llevar una vida saludable

Hacer ejercicio es indispensable para llevar una vida saludable / Mejor con Salud

Por este motivo, resulta más importante la planificación y el entrenamiento consciente que un impulso: "La motivación real es la energía que nos impulsa a seguir, muchas veces a pesar de no tener ganas o de tener que hacer malabares con el tiempo y el espacio para lograrlo".

En su lugar, la experta en psicología recomienda utilizar la energía inicial para elaborar un plan de entrenamiento que dure en el tiempo. "Establece objetivos claros, concretos y a corto o medio plazo", señala Uria.

Asimismo, la psicóloga explica que conviene cambiar ideas abstractas como "haré más ejercicio" por objetivos tangibles como "caminar 30 minutos tres veces por semana durante un mes".

Además, no hay que subestimar el valor de que sea una actividad apetecible. "No tiene sentido proponerse nadar una vez por semana si no te gusta nadar. Por muy asequible que parezca, no será suficiente para mantener tu motivación", advierte la profesional.