Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FAMOSOS

Lolita Flores (67 años) desvela su peculiar rutina diaria: "Me levanto tarde y nunca falta el ajo crudo en mi desayuno"

La artista confiesa el hábito que mantiene cada mañana junto a una sencilla tostada con miel y canela, una combinación que forma parte de su estilo de vida actual

Lolita Flores

Lolita Flores

Ramón Gutiérrez

Ramón Gutiérrez

Lolita Flores tiene claro que, a estas alturas de su vida, el bienestar ya no es una opción, sino una necesidad. Con 67 años, ha dado un giro a su rutina para centrarse en lo que realmente le importa: su familia y su trabajo sobre el escenario.

Para poder entregarse al máximo en ambos ámbitos, ha decidido escuchar más a su cuerpo y cuidarlo como nunca antes, con atención y constancia en cada detalle.

Lolita Flores cuenta su rutina diaria

Una mañana bien organizada es, para ella, el punto de partida de todo. Gracias a esa rutina, llega a cada gala de Tu cara me suena con la vitalidad y el buen ánimo que la definen, algo que no pasa desapercibido para el público.

Su día a día no da tregua: entre ensayos, viajes promocionales y ratos que reserva para su familia —hermanas, sobrinos y nietos—, mantiene un ritmo exigente que le obliga a estar siempre al máximo.

Lolita Flores en 'TardeAR'.

Lolita Flores en 'TardeAR'. / Telecinco

Hace unas semanas compartió con total naturalidad qué rutinas sigue a diario para mantenerse en forma y cuidarse por dentro. Entre sus claves están respetar sus horas de sueño, apostar por un desayuno con propiedades antioxidantes que le resulte ligero y no fallar a una rutina básica de ejercicio pensada para proteger sus articulaciones.

En su caso, todo arranca con algo tan sencillo como priorizar el descanso. Su mañana no empieza con prisas ni alarmas tempranas, sino cuando su cuerpo lo pide. "Ahora estoy madrugando un poco más, pero me gustaría volver a mi ritmo y levantarme sobre las 11 o las 12", confesó, dejando claro que para ella dormir bien no es un lujo, sino una necesidad.

Su desayuno favorito es una prueba más de que Lolita confía en las señales que le manda su cuerpo. "Me tomo mi diente de ajo crudo, antes de nada. Lo trago, en mi caso, como si fuera una pastilla, aunque alguna vez lo he podido masticar", contó.

Este alimento ha sido estudiado y forma parte, además, de una tradición que la artista ha querido mantener.