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Laura Escanes (29 años): "Entreno cuatro veces a la semana y el deporte me ha cambiado la vida"

La creadora de contenido revela cómo es su entrenamiento

Laura Escanes ya no puede más

Laura Escanes ya no puede más / SPORT

David Cruz

David Cruz

Hay relaciones que empiezan por un sitio y acaban en otro completamente distinto. Y eso es exactamente lo que le ha pasado a Laura Escanes con el deporte. La influencer catalana, de 29 años, ha explicado cómo el entrenamiento ha transformado su vida, y no precisamente por los motivos que muchos esperarían.

La relación de Laura Escanes y el deporte

Escanes entrena unas cuatro veces por semana. Nada extremo, pero sí constante. Al menos tres de esas sesiones las realiza junto a Crys Dyaz, una de las entrenadoras más reconocidas del país. El resto, cuando puede, las añade por su cuenta.

Pero lo verdaderamente interesante no es el número de entrenamientos, sino el cambio de mentalidad que hay detrás. El deporte ha dejado de ser una cuestión estética para convertirse en algo mucho más profundo. "Ya no se trata solo de verme bien, sino de sentirme fuerte y saludable", ha explicado ella misma.

Su rutina va más allá del gimnasio. Running, bicicleta, actividades con su entorno cercano... El ejercicio se ha convertido en un espacio social y emocional. Eso sí, tras una lesión relacionada con la carrera, la bici ha ganado protagonismo, especialmente por su impacto en la salud cardiovascular.

Laura Escanes, influencer

Laura Escanes, influencer / SPORT.es

Y hay algo más. Escanes ha aprovechado para lanzar un mensaje claro contra la presión estética y los estándares de belleza que tanto daño hacen a la salud mental.

Porque en su caso, el deporte no ha sido una obligación. Ha sido un refugio. Una herramienta para gestionar emociones, reducir el estrés y reconectar consigo misma. Y por ello recomienda practicar deporte: no solo para sentirse bien físicamente, también para evitar bajones emocionales.

A veces, el mayor cambio no está en el cuerpo, sino en la mente. Y es probable que muchos de nosotros no tengamos la fuerza ni la voluntad por culpa de una cabeza que nos termina comiendo por dentro.