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Kilian Jornet, deportista de élite (37 años), sobre la paternidad: "Mentiría si dijera que ahora no tomo riesgos"

El mejor corredor de montaña de la historia confiesa que la paternidad ha cambiado su relación con el riesgo: “En la montaña siempre hay peligro, pero ahora pienso más antes de actuar”.

Kilian Jornet, en las oficinas de NNormal

Kilian Jornet, en las oficinas de NNormal / EFE

David Boti

David Boti

Barcelona

Kilian Jornet ha aprendido a medir el riesgo. El corredor de montaña más influyente del planeta, referente absoluto del trail running y símbolo de la vida en la naturaleza, reconoce que la paternidad le ha cambiado la mirada sobre la montaña, el peligro y la prioridad del tiempo. “La paternidad me ha hecho minimizar riesgos en muchas cosas, pero sobre todo porque quiero pasar tiempo con mis hijas, verlas crecer”, confiesa en una charla en el 'Tot Gira' de Catalunya Ràdio.

El atleta catalán, que compagina su vida familiar en Noruega con una agenda deportiva que sigue marcada por los grandes retos, admite que su relación con el peligro es hoy más consciente. “Mentiría si dijera que ahora no tomo riesgos, porque en la montaña siempre los hay”, explica. “Pero intento ser más meticuloso con la toma de decisiones, y no ir a lugares donde sé que no tengo las capacidades para estar”.

El cuatro veces ganador del UTMB ha vivido de cerca situaciones extremas que le han hecho reflexionar. “Ha habido días en los que tomé decisiones de las que no estoy satisfecho. Alguna vez seguí adelante en lugar de dar media vuelta, y fue suerte que no pasara nada. En la montaña hay cosas que no puedes controlar: caídas de piedras, desprendimientos...”, admite con sinceridad.

Toma decisiones complicadas

Jornet no rehúye el tema: asume que el riesgo forma parte de su vida, pero también que ahora tiene una motivación distinta. “Sigo tomando decisiones complicadas, pero soy más consciente de lo que implica. Antes quizás actuaba más por impulso; ahora pienso más en lo que dejo detrás, en ellas”, dice, en referencia a sus dos hijas pequeñas, con las que comparte gran parte de su día a día en Noruega junto a su pareja, la también atleta Emelie Forsberg.

La paternidad, para Kilian, no ha supuesto una renuncia a su esencia, sino una evolución natural. “La montaña sigue siendo mi vida, pero ahora también lo es la familia. No se trata de dejar de hacer cosas, sino de hacerlas de otro modo, con más consciencia”, explica. Su reflexión encaja con la madurez que ya había mostrado en los últimos años, cuando cambió el circuito competitivo por proyectos más personales, centrados en la sostenibilidad y la conexión con la naturaleza.

Kilian Jornet reflexiona con Sport sobre su último reto en las oficinas de NNormal

Kilian Jornet reflexiona con Sport sobre su último reto en las oficinas de NNormal / EFE

El deportista catalán, que ha pasado de las grandes victorias a un estilo de vida más pausado, combina la competición selectiva con la creación de su fundación, Kiliana Foundation, orientada a la conservación de ecosistemas de montaña y la educación ambiental. En ese nuevo equilibrio entre la pasión por las cimas y el amor por su familia, parece haber encontrado un sentido más amplio de lo que significa “vivir de la montaña”.

Cuando eres padre, el tiempo se vuelve lo más valioso que tienes. Y yo quiero poder pasarlo con ellas”, concluye.