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ALPINISMO

Juanito Oiarzabal deja su frase más dura sobre el Himalaya: "No merece la pena perder una uña por escalar una montaña"

El legendario alpinista vasco repasa su carrera en un documental, admite que el K2 marcó el mayor error de su vida deportiva y denuncia la transformación comercial del Himalaya.

Juanito Oiarzabal

Juanito Oiarzabal / ARCHIVO

David Boti

David Boti

Barcelona

Juanito Oiarzabal, el gran referente del alpinismo español, ha concedido una entrevista con el diario 'El Mundo' y ha dejado titulares interesantes sobre su carrera en las montañas. "No merece la pena perder el ápice de una uña por subir una montaña", admite con la crudeza de quien conoce el Himalaya desde dentro y ha pagado un precio altísimo por perseguir la cima. El vitoriano, tercero en completar los 14 ochomiles sin oxígeno, repasa en una entrevista con El Mundo ahora su trayectoria en el documental Oiarzábal, entre Juan y Juanito, una mirada a su lado más deportivo, pero también al más humano.

En esa revisión de su vida, Oiarzabal vuelve a uno de los episodios que más le ha marcado: su segunda ascensión al K2. Allí, reconoce, cometió "el mayor error" de toda su carrera. Detectó que se estaba congelando, supo que debía darse la vuelta, pero siguió adelante por ambición.

El resultado fue devastador: un edema pulmonar y la amputación de los diez dedos de los pies. No habla de milagros ni de leyendas. Habla de decisiones, de riesgos y de consecuencias. Y también de un arrepentimiento que no esconde: "Seguramente me arrepentiré toda mi vida".

Juanito Oiarzabal, en un hospital de Zaragoza, tras su expedición al K2 en 2004.

Juanito Oiarzabal, en un hospital de Zaragoza, tras su expedición al K2 en 2004. / ARCHIVO

Su testimonio tiene valor porque llega desde la experiencia de un superviviente. Oiarzabal recuerda que ha perdido a amigos en el Himalaya y admite, sin rodeos, que estadísticamente ni siquiera debería estar aquí después de 47 expediciones a esa cordillera y 26 ochomiles sin oxígeno. Su fortaleza, explica, no fue ser el más fuerte físicamente, sino no hundirse nunca y tener una capacidad de aclimatación excepcional.

"El Himalaya está prostituido"

Pero su reflexión no se queda en el pasado. También apunta al presente de las grandes cumbres. "El Himalaya está totalmente prostituido", denuncia al referirse a la expansión de las agencias comerciales, el uso generalizado de oxígeno y una lógica económica que, a su juicio, lo ha cambiado todo.

Montañas de la cordillera del Himalaya

Montañas de la cordillera del Himalaya / Agencias

Su descripción del Campo 4 del Everest es demoledora: botellas vacías, tiendas abandonadas y un paisaje que define como "el estercolero a mayor altura del mundo".

Pese a todo, Oiarzabal no reniega de la montaña. La sigue entendiendo como un espacio de disfrute y de verdad, aunque con una idea que considera sagrada: la meta no es la cumbre, sino regresar al campo base. Porque en el Himalaya, recuerda, muchos accidentes llegan durante el descenso. Y ahí, lejos de la épica fácil, es donde aparece la voz más real de Juanito.