Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

COPA DEL MUNDO DE SLALOM

Juan del Campo brilla en Kitzbühel: 27º en el slalom más crudo del invierno

Con wl dorsal 58 y una pista ya marcada, el vasco se metió en la segunda manga rompiendo 22 meses sin entrar en esta instancia

Del Campo suma sus primeros puntos del curso y refuerza el impulso español antes del cierre en Schladming

Juan del Campo volvió a puntuar en Kitzbühel

Juan del Campo volvió a puntuar en Kitzbühel / FIS/Simon Hausberger

Sergi Mejías

Sergi Mejías

Hay escenarios que no perdonan. Kitzbühel es uno de ellos, incluso cuando no se trata de la Streif y el foco está en el slalom. El trazado tirolés, duro por historia y exigente por detalle, volvió a demostrarlo este 25 de enero de 2026. Pero en medio de esa montaña que mide a cada corredor sin filtros, Juan del Campo encontró el hueco exacto donde se separan las sensaciones de los hechos: 27ª posición en Copa del Mundo, regreso a los puntos y un mensaje claro de competitividad en el corazón de Austria.  

El resultado tiene más lectura que un número. Del Campo hacía 22 meses que no podía acceder a esa segunda manga que define quién está dentro de la pelea real y quién se queda en la cuneta del cronómetro. Y Kitzbühel no es precisamente el lugar donde se abren puertas con facilidad: aquí hay que empujarlas. El vasco del equipo nacional (EURO-NKEF) llegaba sin su mejor campaña, pero con una tendencia distinta: carrera a carrera, señales de mejora. Y la Copa del Mundo no espera a nadie.  

La jornada tenía un precedente cercano. El 21 de enero de 2024, en este mismo escenario, Del Campo ya había firmado una 24ª plaza que hablaba de nivel. Volvía ahora con la opción de repetir la machada, pero con un contexto aún más incómodo: dorsal 58, salida muy retrasada y una pista que, en muchos sectores, ya estaba castigada. Huella marcada, trazado difícil de sostener, y esa sensación tan reconocible del slalom cuando el margen se reduce: o vas centrado al milímetro, o te saca el circuito.  

Y ahí llegó su primera gran baza del día: el oficio. Juan completó una primera manga de resiliencia y precisión, creciendo intermedio a intermedio para cruzar la meta con un tiempo de 53.0624º y a +2.09 del mejor crono, marcado por el suizo Loïc Meillard. Un dato, además, amplifica el mérito: ningún corredor que salió después de él logró meterse en el top 30. En condiciones reales de Copa del Mundo, cuando el circuito ya no regala nada, eso no es casualidad. Es nivel y es ejecución.  

La segunda manga abrió otro tipo de oportunidad. Con la inversión, Del Campo salía  en esa ronda decisiva, con un escenario casi nuevo comparado con lo vivido durante toda la temporada: una ventana real para consolidar un gran resultado. La lectura, esta vez, fue distinta. No se trataba de ir a la épica, sino de correr con cabeza. Compitió “con inteligencia”, sector a sector, con una idea clara: asegurar un resultado de valor en meta. Y lo consiguió.  

El desenlace fue un 27º final, a +4.02 del ganador del slalom, el austríaco Manuel Feller, en una de esas carreras donde el ranking no siempre explica el camino, pero sí certifica el trabajo. Para Del Campo, fueron además sus primeros puntos de la temporada en Copa del Mundo, una recompensa que llega cuando más pesa y cuando más significa.  

Al cruzar la línea, el propio Juan lo resumió con la mezcla justa de alivio y ambición que solo entiende quien lleva meses peleando con lo invisible: “a pesar de que la 2ª manga no ha sido la que podía esperar, hoy ha sido un gran día para mí. Realmente necesitaba un gran resultado como este. Ha sido temporada difícil, con dolores de espalda y con la sensación de no estar dando el nivel y de no tener incluso el nivel para este circuito. Pero hoy lo he demostrado y sobre todo me lo he demostrado a mí mismo. Estoy realmente contento y esto me ayuda a seguir adelante, hacia arriba y sabemos donde podemos estar, así que vamos a por ello”.  

Kitzbühel, como siempre, no regala titulares fáciles. Pero sí legitima a quien se los gana. Y este 27º de Juan del Campo no es solo una clasificación: es un punto de inflexión competitivo y mental en el mes más intenso del slalom.  

La Copa del Mundo no se detiene. El próximo miércoles, Schladming cerrará el siempre feroz mes del slalom con presencia española: competirán Juan del Campo y Quim Salarich, con el horizonte de la temporada marcado por una cita mayor, la que todo lo ordena: los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano–Cortina.

TEMAS