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Investigadores desmontan el mito: la música alta en el gimnasio no aumenta el rendimiento

Aunque muchos creen que ayuda a motivarse, los datos muestran que el volumen no influye en el rendimiento físico

Hombre escuchando música mientras hace ejercicio

Hombre escuchando música mientras hace ejercicio

Ramón Gutiérrez

Ramón Gutiérrez

Poner la música alta es habitual en muchas clases de fitness, pero no necesariamente marca la diferencia en el rendimiento. Un estudio reciente señala que subir el volumen no mejora los resultados durante el entrenamiento y advierte de que bajarlo podría ser clave para evitar daños en la salud auditiva.

Un estudio realizado por expertos de la Universidad del Sur de California examinó cómo el volumen de la música afecta el rendimiento de los participantes en clases colectivas de ejercicio. Los investigadores descubrieron que el ritmo y la intensidad sonora pueden motivar a los alumnos, ayudándoles a mantener un esfuerzo más constante durante la sesión.

Escuchar a todo volumen no significa que sea bueno

Esto no es broma, ya que es algo bastante común que, mientras se hace ejercicio, muchas personas tengan el volumen al máximo, sin embargo, los resultados mostraron que entrenar con música más baja no reduce el nivel de esfuerzo, pero sí puede disminuir el riesgo de pérdida auditiva.

Un estudio reciente evaluó a 189 personas que participaban en clases de entrenamiento con pesas en Los Ángeles. Los investigadores compararon sesiones con distintos niveles de música: en algunas, el volumen promedio alcanzaba 91,4 decibelios, mientras que en otras se redujo a 88,5 decibelios.

Una sesión de jumping fitness

Una sesión de jumping fitness / FREEPIK.

Es aquí donde viene lo importante, ya que después de cada clase, los asistentes respondieron a una serie de preguntas para evaluar así el esfuerzo que habían percibido durante el entrenamiento.

Para sorpresa de todos, los que estaban escuchando música a un nivel más bajo, no reportaron tener un menor esfuerzo que quienes entrenaron con la música a todo volumen. Esto es un dato clave para saber que escuchar música a niveles altos no hará que te esfuerces más.

Este fue el reporte de quienes hacían el experimento: "Reducir el volumen de la música en las clases de fitness grupales no produjo reducciones significativas en el esfuerzo percibido y puede reducir el riesgo de pérdida de audición inducida por ruido."