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SALUD

Ni dos horas antes ni dos horas después: este es el mejor momento para caminar ante una comida copiosa, según los expertos

Se trata de una actividad ideal a llevar a cabo para que nuestro cuerpo gestione ciertos factores como la glucosa de forma óptima

Una mujer caminando

Una mujer caminando

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Ramón Baylos

Ramón Baylos

Existen muchos mitos relacionados con los tiempos que se han de dejar entre una comida y otra a la hora de hacer ejercicio, pero muchos expertos en la materia aseguran que hay una actividad ideal a llevar a cabo justo después de una ingesta de carácter copioso.

En un reciente estudio de la Clínica Universidad de Navarra, el experto en medicina José María David Carrizo aseguraba que caminar justo después de la comida principal puede ser muy beneficioso para la salud. Eso sí, únicamente si se siguen las pautas adecuadas en todo momento.

David Carrizo

David Carrizo / Imagen de archivo

Por qué es bueno andar justo después de comer

Para empezar, el experto hace mención al concepto de duración e intensidad de la caminata en cuestión: ¨Después de la comida principal, te recomiendo que hagas 10 o 15 minutos de caminata a ritmo cómodo, pero sostenido¨. Unas pautas que atienden a varios beneficios asociados al hecho de andar.

Según el experto en medicina, hacer esto nos permitirá mejorar el control de la glucosa después de la ingesta, lo cual tendrá que ver de forma directa con los niveles de azúcar que tengamos en sangre. Pero es que las ventajas de este pequeño gesto irían más allá de todo ello.

Si tenemos en cuenta los dos factores mencionados, estos pueden influir de forma directa en la sensación de hambre que tengamos a lo largo por la tarde, haciendo que se reduzca en intensidad de forma significativa, por lo que también es una actividad ideal a llevar a cabo en procesos de pérdida de peso.

Dos personas caminando

Dos personas caminando / Imagen de archivo

Esto último es especialmente útil en cuanto a que el cuerpo tiende a almacenar la glucosa en caso de que no la utilice y la convierte en grasa que puede favorecer fenómenos de sobrepeso en según qué circunstancias.

Hay que mencionar, además, que caminar justo después de una comida puede suponer un factor de prevención para posibles enfermedades y lesiones, sobre todo si estas se encuentran asociadas a una mala gestión de los picos de glucosa que experimenta nuestro cuerpo tras ingerir algún alimento rico en azúcar.

¿A qué se debe esto? Muy sencillo: si los músculos hacen uso de la glucosa que hemos obtenido en la comida y destinan la energía que esta se produce a una actividad física, el páncreas se verá obligado a producir menos insulina y, por tanto, trabajar a un estrés mucho más bajo de lo que ocurriría en caso contrario.

Por último, el médico asegura que andar después de comer posee otros beneficios asociados también a nivel intestinal, dado que sirve como factor de protección frente al reflujo y favorece el tránsito en el intestino delgado, reduciendo así la sensación de inflamación y pesadez después de comer.