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Guía exprés para esquiar más seguro: activación, core y piernas fuertes en 30-45 minutos

Es momento de esquiar y te contamos cómo preparar cuádriceps, isquios, femorales y abdominales con un trabajo híbrido para reducir el riesgo de lesión

Uno de los ejercicios para fortalecer los músculos antes de esquiar

Uno de los ejercicios para fortalecer los músculos antes de esquiar / DIR

David Boti

David Boti

El esquí no perdona la improvisación. Es un deporte exigente, de impacto y repetición, que obliga a sostener una postura incómoda durante mucho tiempo. "Cuando esquiamos realizamos una triple flexión articular de tobillo, rodillas y cadera para mantener el centro de gravedad lo más bajo posible. Esta posición es exigente y requiere una musculatura fuerte que nos ayude a estabilizar la postura", explica Gerard Murugó, entrenador personal en DiR.

La base está en el tren inferior y el core. Cuádriceps, femorales e isquiotibiales actúan como amortiguadores ante baches, desniveles y cambios de ritmo. Si esa musculatura no está preparada, se pierde estabilidad y aumentan las opciones de acabar lesionado.

Por eso Murgó recomienda un enfoque híbrido, combinando trabajo cardiovascular y fuerza específica: "Mi enfoque sería trabajar cadenas musculares, mejor que realizar ejercicios aislados, y centrarnos en la fase excéntrica del movimiento; eso nos ayudará a estimular las fibras rápidas y nos dará el control, la fuerza y la estabilidad necesaria para esquiar con técnica, fluidez y seguridad". La idea es clara: entrenar para controlar la fatiga y sostener la técnica cuando el cuerpo empieza a fallar.

Y ahí está el punto crítico. "La mayoría de las lesiones se producen a última hora de la mañana o de la tarde, cuando nos empezamos a cansar. Si estamos en buena forma y conseguimos controlar la fatiga, disminuiremos el riesgo de lesionarnos", añade.

Las planchas, un ejercicio esencial

Las planchas, un ejercicio esencial / DIR

En su propuesta de preparación, el entrenador resume siete claves: activación (calentamiento para elevar temperatura), "el esquiador" (máquina que simula patrones del esquí y mejora resistencia y estabilidad), core (planchas para fijar postura), cadena posterior con kettlebell swing (bisagra de cadera, no de brazos, para glúteos, isquios y lumbares), sentadillas para reforzar cuádriceps, isquios y femoral con fitball en trabajo unilateral ("cada pierna trabaja de forma diferente") y, para cerrar, relajación muscular con rodillo en lugar de estiramientos clásicos, buscando descargar la fascia y reducir las molestias del día después.

En la nieve, el objetivo no es solo bajar más rápido. Es bajar con control. Y eso, casi siempre, se entrena antes de ponerse los esquís.

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