Entrevista | Jordi Abad Director de la Everest Trail Race
“Es fundamental estar bien entrenado, y tener muy asumido que se va a sufrir”
Jordi Abad, un veterano montañero, lleva casi 15 años al frente de la Everest Trail Race, la que muchos consideran la carrera por montaña más dura del mundo

Jordi Abad, durante una de las ediciones de la Everest Trail Race / ©ETR
Tom Morgenstern
Si organizar una carrera en casa ya tiene su miga, por todo lo que ello conlleva a nivel de logística y seguridad, imagínense hacerlo en Nepal y en las imponentes montañas del Himalaya. Esto es lo que lleva haciendo Jordi Abad desde hace casi 15 años, junto a un equipo de unas cien personas. Durante una semana montan y desmontan campamentos de forma diaria, y cuidan del medio centenar de aventureros que se atreven a enfrentarse al reto físico y mental que supone la durísima Everest Trail Race (ETR).
¿Qué es la Everest Trail Race?
Es una carrera de montaña, pero en la montaña del mundo, en la zona del Everest. La ETR parte de un sueño imposible... Piensa que la zona de Nepal, hace 15 años era diferente, especialmente a nivel de comunicaciones...pero nosotros nos metimos en la cabeza organizar una carrera en la montaña de las montañas.
Muchos medios la catalogan como ‘la carrera por etapas más dura del mundo’, y realmente los corredores cada año así lo ratifican
Una carrera nada fácil, vamos.
Es dura y exigente. Muchos medios la catalogan como ‘la carrera por etapas más dura del mundo’, y realmente los corredores cada año así lo ratifican. Son 6 etapas, alrededor de 170 km y unos 26.000 metros de desnivel acumulado (13.000 positivos y 13.000 negativos). Se pernocta en campamentos, es una carrera de autosuficiencia técnica en la que nosotros facilitamos comida, agua y camas, pero los corredores deben llevar su material técnico encima: saco de dormir, camisetas térmicas, etc.
¿Cómo un equipo de aquí, acaba organizando una carrera en Nepal?
Yo soy guía de alta montaña, me he dedicado al alpinismo y a la montaña toda la vida... Ahora tengo 65 años, y llevo profesionalmente en esto desde los veintitantos. Yo había trabajado en Nepal como guía de montaña, y cuando desde nuestra empresa surgió la idea de organizar una carrera, conociendo muy bien el Himalaya, nos planteamos este sueño imposible. A partir de ahí, mi experiencia en la zona es la que nos da acceso para hacer una carrera en el Everest.
La logística, a nivel organizativo, debe ser complicada. Organizáis hasta los vuelos.
Sí, es muy compleja. De hecho, siempre hay un comentario por parte de los participantes, que no entienden cómo se levanta un campamento a las 6 de la mañana y cuando ellos llegan a meta, al cabo de 4 o 5 horas, ese nuevo campamento está montado. Es cierto que tenemos un pequeño secreto, que no desvelaré, que nos facilita desmontar, cargar y volver a montar los kilos y kilos de material que llevamos. Pero el gran problema que tiene la ETR a nivel organizativo, el gran reto, es que no hay carreteras. Así que todo debe equiparse a tracción sangre, a través de porteadores, o en helicóptero, que es como se mueve dirección de carrera.
¿Cómo se sostiene a nivel económico una carrera así? Los patrocinadores y las inscripciones no serán suficiente...
No se sostiene (ríe), directamente no se sostiene. La carrera hay que sostenerla con patrocinadores, y desde un punto de vista económico es absolutamente inviable. Cualquier problema de orden económico que tenga la carrera, como tener que coger más helicópteros, hace que la prueba genere pérdidas. Es una carrera que no es rentable, aunque sí es verdad que se organiza desde una estructura empresarial, con lo cual se puede sostener...de momento. Pero sí que necesitamos a los patrocinadores, son imprescindibles. Tenemos que tener en cuenta que, solo en staff y equipo de organización, somos cien personas para un máximo de cincuenta participantes.
La semana pasada acabó la 12ª edición de la ETR. ¿Qué valoración haces de la carrera de este año?
Ha sido un año complicado. Nos ha caído bastante el número de corredores, motivado fundamentalmente por las guerras que hay en estos momentos en la zona de Oriente Medio... La gente, lamentablemente, a veces confunde territorios y confunde situaciones, aunque puedo entender que sea así... Y otro motivo es por las inundaciones que hubo en Nepal hace un mes, que tuvo un balance de unos 200 muertos. Realmente estas inundaciones han afectado mucho al trazado, y hemos tenido que hacer bastantes ajustes y ser creativos algunos días, para hacer derivaciones por desprendimientos y caminos desaparecidos, etc. Todo esto ha hecho que este año haya habido menos corredores, aunque el balance final ha sido bueno, como cada año. Esperamos que en 2025 vuelva a haber un volumen interesante de corredores, e insisto en que es un máximo de cincuenta.
¿Cuántos participantes habéis tenido en esta edición?
Hemos tenido 26 corredores, un cincuenta por ciento menos. En el mes de septiembre estábamos en unos 40, y sabemos que cada año caen inscripciones...piensa que es una carrera en la que los participantes se inscriben con un año de antelación. Lo que puedo decir es que a día de hoy tenemos más corredores preinscritos para 2025 que corredores ha habido este año. Y en dos semanas abrimos inscripciones.
¿Qué clase de corredores se inscriben en una carrera de estas características?
Yo siempre hablo de tres niveles de corredores. Primero están los top, como Miguel Heras, Jordi Gamito o Núria Picas...que son los que realmente van a competirla y están delante, peleando cada día con los corredores nepalíes que, en su casa, son imbatibles. Son difíciles de ganar, en las doce ediciones solo han ganado dos occidentales, precisamente Jordi Gamito y Miguel Heras.
¿El segundo tipo de corredor?
Es el que entrena mucho, que saca tiempo de donde puede para entrenar y que también intenta competirla, aunque quedaría en una franja intermedia.
¿Y el tercer tipo?
El que es más trekker, alguien en muy buenas condiciones físicas cuyo objetivo es terminar la carrera.
¿Y la media de edad?
Es alta, suele ser de 40 para arriba. No olvidemos que la carrera no es barata, por lo que el poder adquisitivo tiene un factor de peso.
¿Qué debe tener muy presente alguien que quiera enfrentarse a semejante reto?
Es fundamental estar bien entrenado, tener muy asumido que se va a sufrir, y que se va a sufrir un montón. Los participantes pasan frío, sueño, y en los seis días que dura la carrera pasan por todos los estados físicos y psicológicos posibles...porque hay etapas con más de 4.000 metros de desnivel acumulado. Hay que entrenar, hay que venir concienciado, y preparado para sufrir...y hay que venir con la mente tremendamente positiva, porque les pasa de todo. Lo repetimos constantemente, y hasta que no terminan la prueba no entienden a qué nos referimos.
Con todo esto, ¿por qué alguien debería participar en esta aventura?
De la misma manera que algunos medios la catalogan como ‘la carrera más dura del mundo’, yo diría que el 90% de la gente se marcha diciendo que es la mejor carrera que ha corrido y la mejor organización que ha tenido nunca. Lo dicen los corredores, no lo digo yo, y te podrás imaginar que cada año sufrimos para que todo salga bien. Los imponderables, las situaciones complejas son constantes y diarias...la carrera es un reto para el corredor, pero también es un reto inmenso logístico para la organización que cada año tiene que resolver centenares de problemas diarios. La gente la describe como la mejor carrera que han hecho nunca, y yo lo celebro. Además, está el paisaje. Correr con el Everest de fondo es irrepetible e inigualable.
Tendrás centenares de anécdotas.
Nos ha pasado de todo, ¡claro! El primer año, por ejemplo, no pudimos volar en helicóptero porque la meteorología no lo permitió, y tuvimos que mover ordenadores, impresoras, etcétera, a tracción sangre. Así que, toda la dirección de carrera y campamento nos vimos obligados a hacer todas las etapas de noche, para poder dar la salida al día siguiente... Estuvimos tres o cuatro días sin dormir.
Una más...
Pues quedarnos sin baterías. No tener para los walkies, ni para los equipos de cronometraje, ni para los ordenadores...y llegar a un acuerdo con un monje budista de un monasterio, para desmontarle sus equipos de energía solar y quedárnosla nosotros.
- Real Sociedad - Barcelona, en directo hoy: última hora de LaLiga EA Sports, en vivo
- Senegal - Marruecos, en directo hoy: Final de la Copa África, última hora en vivo
- Real Sociedad - Barcelona: reacciones, polémicas y última hora
- La convocatoria de Hansi Flick para el Real Sociedad - FC Barcelona de LaLiga 2025/26
- Decisión tomada con el futuro de Mbacke: ya tiene destino
- Las redes se ceban con Juan Carlos Rivero después de volver a liarla en el Espanyol-Girona: 'Gol del Villarreal
- José Elías, multimillonario, sobre su estilo de vida: 'Si me levanto y no me apetece trabajar, no voy
- El comunicado médico del Barça sobre Raphinha