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Un estudio lo confirma: estos ejercicios son clave para aliviar el dolor de cadera y ganar movilidad

Te damos consejos para que mejore el dolor de tu cadera y puedas ganar en movilidad

La displasia de cadera provoca entre el 20-50% de todos los casos de artrosis degenerativa temprana.

La displasia de cadera provoca entre el 20-50% de todos los casos de artrosis degenerativa temprana. / Adobe Stock.

David Cruz

David Cruz

El dolor de cadera es una de las molestias más comunes, especialmente en personas con artrosis. Esta afección, conocida como osteoartritis de cadera, puede limitar seriamente la movilidad y afectar a la calidad de vida. Sin embargo, la ciencia tiene buenas noticias: el ejercicio es una de las herramientas más eficaces para reducir el dolor y mejorar la función física.

Un estudio realizado por investigadores del Hospital Universitario de Aarhus, en Dinamarca, analizó a 160 personas con artrosis de cadera durante 12 semanas. Los participantes se dividieron en dos grupos: uno realizó entrenamiento de resistencia progresiva (PRT) y el otro ejercicio neuromuscular (NEMEX), enfocados en el control del movimiento y la estabilidad.

Los resultados fueron claros: ambos tipos de ejercicio mejoraron el dolor de cadera, la función física y la calidad de vida de los pacientes, sin diferencias clínicamente relevantes entre ellos.

No obstante, el entrenamiento de fuerza mostró una ligera ventaja en el aumento de la potencia muscular, lo que puede ser especialmente útil en personas con debilidad o riesgo de pérdida de masa muscular.

Más allá del tipo de entrenamiento, los expertos coinciden en que mantenerse activo es clave. Actividades de bajo impacto como caminar, nadar o practicar yoga ayudan a fortalecer los músculos que rodean la cadera y a reducir la rigidez.

¿Qué es la displasia de cadera?

¿Qué es la displasia de cadera? / El Periódico de Aragón

Además del ejercicio, existen otras medidas eficaces para aliviar el dolor. La aplicación de frío puede reducir la inflamación, mientras que el calor ayuda a relajar los músculos y mejorar la circulación. También es importante mantener un peso saludable, ya que el exceso de peso aumenta la presión sobre las articulaciones.

El uso de calzado adecuado con buena amortiguación y soporte puede marcar la diferencia en el día a día. En casos más intensos, la fisioterapia ofrece programas personalizados para mejorar la movilidad, y los antiinflamatorios pueden ser un apoyo puntual bajo supervisión médica.

De esta forma, lejos del reposo absoluto, el movimiento controlado y el ejercicio regular se consolidan como el tratamiento de primera línea para combatir el dolor de cadera y recuperar la calidad de vida.