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SALUD

Un estudio lo confirma: combinar fuerza y cardio reduce la hipertensión de forma eficaz

Este es el mejor ejercicio que puedes hacer para bajar la tensión

La hipertensión arterial afecta a la salud cardiovascular

La hipertensión arterial afecta a la salud cardiovascular / Freepik

La hipertensión arterial continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Este trastorno, que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, provoca millones de muertes cada año. Aunque su tratamiento se ha basado tradicionalmente en medicamentos, cada vez más investigaciones señalan que el ejercicio físico puede desempeñar un papel clave en su control.

Un estudio realizado en la Universidad Alfonso X el Sabio, concretamente en la Escuela Universitaria UAX Rafa Nadal, analizó qué tipo de entrenamiento resulta más eficaz para reducir la presión arterial. La investigación se desarrolló durante 12 semanas con la participación de 100 personas con hipertensión, hombres y mujeres, que fueron divididos en varios grupos según el tipo de actividad física que realizaban.

Los participantes siguieron tres programas distintos: ejercicio aeróbico moderado continuo, entrenamiento combinado de fuerza y cardio moderado, y una combinación de fuerza con intervalos de alta intensidad. Además, se incluyó un grupo de control sedentario para comparar los resultados.

Tras el periodo de intervención, todos los grupos que realizaron actividad física mostraron mejoras respecto al grupo que no entrenaba.

Sin embargo, los mejores resultados se registraron en el grupo que combinó entrenamiento de fuerza con ejercicio aeróbico moderado. En estos participantes, la presión arterial sistólica —el valor más alto— se redujo en unos 13 puntos de media, mientras que la diastólica —el valor mínimo— descendió cerca de 7 puntos.

Además de la reducción de la tensión, este grupo experimentó un aumento de la fuerza muscular, una disminución de la grasa abdominal y una mejora de la capacidad física general, factores que contribuyen a un mejor funcionamiento del sistema cardiovascular.

El estudio también destaca que esta combinación de fuerza y cardio moderado resultó incluso más eficaz que los programas que incluían intervalos de alta intensidad.

Por ello, diversas organizaciones médicas recomiendan incorporar el ejercicio físico como parte del tratamiento frente a la hipertensión. Un buen ejemplo es realizar dos o tres sesiones semanales de entrenamiento de fuerza —con ejercicios como sentadillas o press de banca— y complementarlas con entre 20 y 30 minutos de ejercicio cardiovascular moderado, como caminar a paso rápido o montar en bicicleta.