Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

OUTDOOR

Dos entrenadores se ponen de acuerdo: esto es lo que debes añadir a caminar para vivir más y mejor

Caminar ayuda, pero este entrenamiento marcaría la diferencia de los 50 años

Juan Antonio Martin, caminar

Juan Antonio Martin, caminar / Sport

David Cruz

David Cruz

Cuando cumples 50 años, mantenerse activo es cada vez más difícil, y al mismo tiempo, deja de ser una opción para convertirse en una necesidad imperiosa para cuidar tu salud. Caminar se ha consolidado como uno de los hábitos más recomendados, pero cada vez más expertos advierten de que no es suficiente por sí solo.

Dos entrenadores personales coinciden en una idea clave: caminar 45 minutos al día es un excelente punto de partida, pero no basta para frenar el envejecimiento según Ester San Jaime Caballero y Nico Abate James, ambos en conversaciones con la revista Semana.

Según explican, organismos internacionales recomiendan entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada a la semana. O lo que es igual, unos 45 minutos diarios de caminata, cifra que se ha popularizado como referencia.

Sin embargo, ambos especialistas recuerdan que esto es únicamente el mínimo necesario. Es decir, es mejor que el sedentarismo, pero no garantiza por sí sola una mejora completa de la salud con el paso de los años.

Aquí es donde entra el entrenamiento de fuerza. Este tipo de ejercicio ayuda a mantener la masa muscular, protege los huesos y mejora la calidad de vida, algo especialmente importante a partir de la menopausia en el caso de las mujeres.

Además, no es necesario recurrir a pesas o máquinas de gimnasio. Se puede trabajar la fuerza con el propio peso corporal, bandas elásticas o incluso con actividades cotidianas como cargar bolsas de la compra.

Mujer haciendo ejercicios de fuerza

Mujer haciendo ejercicios de fuerza / Sport.es

Otro aspecto fundamental es la progresión. Los entrenadores recomiendan no obsesionarse con alcanzar los 10.000 pasos desde el primer día, sino aumentar la actividad de forma gradual para evitar el abandono.

Por último, recuerdan que la alimentación juega un papel esencial. Una dieta equilibrada, rica en proteínas y alimentos poco procesados, es el complemento perfecto para potenciar los beneficios del ejercicio y garantizar un envejecimiento saludable.