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ALIMENTACIÓN

Dorian Yates, exculturista de 63 años: "Si solo comes claras de huevo, estás perdiendo músculo"

¿Por qué deberías comer también las yemas del huevo? Tus músculos lo agradecerán

Dorian Yates, sobre el culturismo actual

Dorian Yates, sobre el culturismo actual / Pinterest

David Cruz

David Cruz

El ex culturista Dorian Yates, una de las grandes leyendas del fitness mundial, ha vuelto a generar debate con una recomendación nutricional muy sencilla, pero contundente: no eliminar las yemas del huevo si se busca ganar masa muscular.

Con seis títulos de Mister Olympia en su palmarés, Yates no solo destacó por su intensidad en los entrenamientos, sino también por su enfoque práctico en la alimentación.

En una de sus últimas declaraciones, el británico ha insistido en una idea que rompe con uno de los hábitos más extendidos entre quienes entrenan fuerza: consumir únicamente claras de huevo no es tan inteligente como pensabas.

"Si comes muchas claras, añade siempre un par de yemas", aconseja. El motivo, explica, es que las yemas aportan aminoácidos esenciales, además de vitaminas y minerales fundamentales para el desarrollo muscular.

La importancia del huevo en el desarrollo de tus músculos

Podemos decir que el huevo es considerado una de las fuentes de proteína más completas que existen. La clara contiene albúma, una proteína de alta calidad muy valorada por su capacidad de contribuir a la reparación y construcción muscular. Sin embargo, centrarse solo en esta parte del huevo puede hacer que se pierdan nutrientes clave.

Diferentes tipos de huevos

Diferentes tipos de huevos / Archivo

La yema, a menudo evitada por su contenido en grasa, es en realidad una fuente rica en micronutrientes. Aporta hierro, potasio y vitaminas, además de completar el perfil de aminoácidos necesario para optimizar la síntesis de proteínas en el organismo.

Durante años, muchas dietas enfocadas al fitness han demonizado la yema por su contenido calórico, priorizando únicamente la ingesta de claras. Sin embargo, cada vez más expertos coinciden en que esta práctica puede ser contraproducente si se busca un desarrollo muscular completo.

Yates también defendía un enfoque equilibrado en su rutina: entrenamientos intensos pero breves, de unos 45 a 50 minutos, combinados con una alimentación rica en proteínas de calidad.