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SALUD

David Sinclair, experto en longevidad: "Esto está acelerando tu proceso de envejecimiento"

El experto David Sinclair ha hablado en una nueva charla sobre ciertos hábitos diarios que nos hacen envejecer.

David Sinclair, experto en longevidad

David Sinclair, experto en longevidad / Sport

Álex Pareja

Álex Pareja

David Sinclair, el genetista de Harvard que ha dedicado décadas a descifrar los secretos del envejecimiento, ha lanzado una advertencia en una última charla (que ya se ha vuelto viral en redes sociales): no todo lo que hacemos a diario es inofensivo para nuestro cuerpo.

Lo que envejece tus células sin que lo notes

El profesor explica con datos cómo ciertos hábitos cotidianos están literalmente acelerando el reloj biológico de nuestras células, haciendo que envejezcamos antes de tiempo. Lo mejor es que están en nuestras manos cambiarlo, porque el envejecimiento no es sólo un destino inevitable, sino un proceso en el que podemos influir desde ya mismo.

Imagina tus células como una orquesta perfectamente afinada: con los años, empiezan a perder la partitura, esa información epigenética que les dice qué función cumplir. Sinclair lo llama "pérdida de información", y culpa directa de esto la tiene una vida de excesos.

Comer demasiado, especialmente ultraprocesados cargados de azúcar, activa un interruptor molecular llamado mTOR que le dice al cuerpo "todo está en abundancia, relájate". Resultado: las células dejan de repararse, acumulan basura tóxica, se inflaman crónicamente y entran en senescencia, un "estado zombie" que acelera arrugas, fatiga y enfermedades.

No es casualidad que las personas obesas envejezcan biológicamente hasta ocho años más rápido; el exceso calórico es como pisar el acelerador del declive, empezando de forma sutil desde los treinta años. Pero no es solo la comida: el sedentarismo moderno lo agrava todo.

Pasamos horas sentados, sin movernos, y nuestras células interpretan eso como "no hay amenaza, no hay necesidad de defenderse". Se desactivan las sirtuinas, esos guardianes antienvejecimiento que dependen de NAD+, una molécula que se agota con el estrés y las noches en vela.

Sumale el cortisol crónico de un mal sueño o las preocupaciones constantes, y tienes un cóctel perfecto para que el cuerpo se desgaste a marchas forzadas. Sinclair lo resume muy bien: "Pensamos que el tiempo es el culpable, pero son estos hábitos los que nos roban décadas de vitalidad".

La ciencia ya prueba que podemos revertir parte del daño. El ayuno intermitente, por ejemplo, simula escasez y enciende la autofagia, esa limpieza celular profunda que barre daños acumulados, elevando NAD+ y reactivando reparaciones. Él mismo lo practica a sus 56 años.