Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

OUTDOOR

Confirmado por expertos: los mejores ejercicios para mayores de 65 que quieren ganar fuerza y evitar caídas

Si quieres mejorar el equilibrio, la fuerza y vivir sin dependencia, esto deberías estar haciendo

Grupo de personas mayores corriendo al aire libre

Grupo de personas mayores corriendo al aire libre / Sport

David Cruz

David Cruz

Mantenerse en forma después de los 65 años es una de las mejores decisiones que puedes tomar para conservar tu autonomía, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, no todos los ejercicios son igual de eficaces en esta etapa.

Los expertos lo tienen claro: la clave no se encuentra en actividades como caminar o nadar, sino en incorporar movimientos funcionales adaptados a tus necesidades.

Con el paso del tiempo, el cuerpo pierde masa muscular, densidad ósea y equilibrio. Estos cambios aumentan el riesgo de caídas y dificultan tareas cotidianas como levantarse de una silla o subir escaleras. Por eso, cada vez más especialistas recomiendan ejercicios que imiten movimientos del día a día, trabajando varios grupos musculares al mismo tiempo.

Uno de los más completos es la sentadilla con apoyo en silla. Este ejercicio fortalece piernas, glúteos y zona media, y resulta fundamental para mantener la independencia. Además, mejora la capacidad de hacer acciones básicas como sentarse y levantarse con seguridad.

Una mujer haciendo sentadillas

Una mujer haciendo sentadillas / Sport.es

Otro movimiento muy recomendado son las flexiones contra la pared, una alternativa más sencilla y segura a las tradicionales, ideal para fortalecer el tren superior sin sobrecargar las articulaciones. Un ejercicio que ayuda a acciones habituales como empujar puertas o levantarse de la cama.

El equilibrio también es fundamental en personas mayores. Elevar los talones o mantenerse sobre una pierna mejora la estabilidad y reduce el riesgo de caídas si se practica con normalidad. Movimientos que activan músculos esenciales y refuerzan la coordinación, algo fundamental a medida que pasan los años.

Los especialistas insisten en que no se trata de realizar entrenamientos intensos, sino de apostar por rutinas seguras, progresivas y constantes. La combinación de fuerza y equilibrio no solo mejora la movilidad, también aporta confianza en el movimiento.

Incorporar estos movimientos de forma regular puede marcar una gran diferencia. Más allá de la estética o de la forma física, el objetivo debe ser mantener la independencia, movernos con seguridad y disfrutar de una vida activa durante más tiempo.