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Caminar no es la única opción: el ejercicio para mayores de 60 que no pone en riesgo las articulaciones

El ejercicio acuático es una de las mejores actividades para mantenerse en forma sin forzar el cuerpo

'Caminata japonesa': el método demostrado científicamente que mejora la salud del corazón

'Caminata japonesa': el método demostrado científicamente que mejora la salud del corazón / Diario de Ibiza

Javier Fidalgo

Javier Fidalgo

La edad no debe ser una barrera para entrenar. La actividad física es fundamental para cualquier estilo de vida, y hacer ejercicio regularmente evita y previene muchas enfermedades.

Durante el envejecimiento, se produce una pérdida de masa muscular que aumenta el riesgo de caídas. No obstante, entrenar de manera habitual fortalece los músculos y la salud ósea. Además, también mejora el equilibrio y beneficia las articulaciones.

Entrenar no exige correr una maratón ni caminar largas distancias. De hecho, hay una alternativa de bajo impacto que recomiendan los entrenadores para los mayores de 60 años.

El ejercicio acuático es una de las mejores actividades para mantenerse en forma sin forzar el cuerpo. La resistencia del agua reduce el impacto para las articulaciones y, al mismo tiempo, ejerce una resistencia que activa los músculos.

Según un estudio del National Institutes of Health (NIH), un plan de entrenamiento de doce semanas basado en el ejercicio acuático mejora la agilidad, el equilibrio y aumenta la fuerza de las piernas en personas mayores.

Este entrenamiento también ayuda a perder grasa sin poner en riesgo las articulaciones. Adicionalmente, si esta práctica se realiza en grupo fortalece la motivación y tiene un mayor impacto en la salud emocional.

En la parte menos profunda de la piscina, caminar mejora la circulación de las piernas y trabaja los músculos sin forzar la articulación de las rodillas. En el agua, también se pueden realizar ejercicios como las elevaciones de piernas de forma segura.

Finalmente, los mayores pueden hacer flexiones en el borde de la piscina, empujando el cuerpo hacia atrás. Este ejercicio fortalece brazos y pecho con mayor facilidad que fuera del agua.