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Lo siento Cadaqués, este pueblo marinero en Alicante es el más bonito de España: casas de mil colores y fachadas frente al mar

El municipio de la Costa Blanca tiñe sus fachadas de vivos colores, una tradición ligada a los pescadores que buscaban identificar sus hogares desde el mar

Villajoyosa es famosa por sus pintorescas casitas de colores

Villajoyosa es famosa por sus pintorescas casitas de colores / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Barcelona

España guarda numerosos pueblos con fachadas llenas de color, pero pocos combinan esa belleza con una ubicación privilegiada junto al mar. Por ejemplo, Cadaqués, un pintoresco pueblo costero situado en la comarca del Alt Empordà, en la provincia de Girona, Cataluña.

Es conocido como la localidad más oriental de la península ibérica y destaca por su arquitectura mediterránea de casas blancas, su aislamiento histórico que ha preservado su encanto y su profunda conexión con artistas como Salvador Dalí.

Aunque muchos piensan en el pueblo catalán como referente, lo cierto es que en el Mediterráneo español existe un lugar igual de sorprendente que parece sacado de una postal. Se trata de Villajoyosa, un encantador municipio costero situado en la Costa Blanca. Sus casas, estrechas y alineadas frente al mar, crean una imagen única: fachadas coloridas que prácticamente se asoman a la playa, formando una de las estampas más reconocibles de la zona.

Lo que más llama la atención son sus tonos intensos: amarillos, azules, rojos, verdes o naranjas que convierten el paisaje en un auténtico espectáculo visual. Sin embargo, estos colores no son solo decorativos, sino que esconden una tradición con siglos de historia. En el pasado, los pescadores necesitaban identificar sus viviendas desde el mar. Para facilitar esta tarea, comenzaron a pintar sus fachadas con los mismos colores que utilizaban en sus embarcaciones. De esta forma, podían reconocer rápidamente su hogar al regresar de faenar.

Esta costumbre, curiosamente, tiene raíces en el norte de Italia. Gracias al comercio marítimo, llegaron influencias externas que marcaron la arquitectura local, incluyendo esta forma de pintar las casas, lo que explica su parecido con otras localidades italianas.

Aunque la imagen de sus viviendas es lo más conocido, Villajoyosa ofrece mucho más. Su historia se remonta a la época medieval, cuando era un punto clave para la defensa de la costa frente a los ataques de piratas.

La Costera de la Mar

Como resultado de esa importancia estratégica, la ciudad se fortificó con murallas y torres de vigilancia que aún se conservan. Este conjunto histórico ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural, lo que resalta su valor patrimonial.

Además, paseando por sus calles se puede descubrir lugares emblemáticos como la Costera de la Mar, que conduce hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo de estilo gótico tardío con detalles barrocos. Todo ello demuestra que este pueblo no solo destaca por su belleza, sino también por su riqueza histórica y cultural.