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Atacama Crossing, ultra resistencia en pleno desierto

El corredor Jesús Gellida ha completado una aventura de 250 km, en el desierto más árido del planeta, con el objetivo de dar visibilidad a la salud mental

Jesús Gellida, durante su reto

Jesús Gellida, durante su reto / ©Atacama Crossing

Victor Torralba / Walden Outdoor Sports

Doscientos cincuenta kilómetros. Seis etapas. Una mochila a la espalda y un propósito más grande que la meta. Jesús Gellida, corredor de fondo y divulgador en sostenibilidad nacido en Tarragona, ha completado uno de los desafíos más extremos del planeta: el Atacama Crossing, una carrera en autosuficiencia a través del desierto más árido del mundo. Una prueba de resistencia que se ha convertido en altavoz para una causa social urgente: la salud mental.

Durante una semana, del 30 de marzo al 5 de abril, Gellida ha recorrido valles, salares, montañas y ríos del desierto chileno cargando con todo lo necesario para sobrevivir: una mochila de 8 kg con comida liofilizada, saco de dormir, ropa técnica y material de emergencia. Sin ayudas externas, sin lujos, solo esfuerzo, planificación y voluntad. Todo ello en altitudes superiores a los 3.000 metros, con temperaturas extremas que van del calor abrasador al frío nocturno.

A pesar de las durísimas condiciones, Gellida ha logrado completar la prueba en la posición 20 de la clasificación general entre más de 150 participantes de todo el mundo, y el puesto 17 de su categoría masculina, con un tiempo acumulado de 39 horas. Pero más allá del resultado deportivo, lo que realmente ha impulsado sus pasos ha sido el componente humano de su aventura.

“El objetivo no era solo llegar a la meta, era correr con sentido”, afirma Gellida. Su participación ha servido como punto de partida del proyecto "Deporte y Salud Mental Tarragona 2025", una iniciativa que busca sensibilizar sobre el papel del deporte en el bienestar emocional y la inclusión social. El proyecto cuenta con el respaldo de la Fundación Onada, así como de entidades como La Muntanyeta, la Associació Aurora, La Muralla y el proyecto Ocell de Foc.

Gellida, tras cruzar la meta

Gellida, tras cruzar la meta / ©Atacama Crossing

“Cada kilómetro era una oportunidad para hablar de salud mental, para dar visibilidad a realidades silenciadas, para aportar mi granito de arena”, explica. En un entorno extremo y en total soledad, la experiencia fue también una metáfora de los procesos mentales que muchas personas atraviesan. “Hay momentos en los que estás exhausto, donde sólo puedes avanzar paso a paso. Como en la vida, lo importante es no rendirse”.

Sus retos solidarios

Este no ha sido su primer reto solidario. En 2022 completó la Marathon des Sables, una ultramaratón por el Sáhara marroquí, liderando un proyecto ambiental. También ha formado parte de expediciones por el desierto como la Draa Running Expedition, siempre uniendo deporte con sostenibilidad y justicia social. A través de su plataforma kmSOStenibles, Gellida convierte cada aventura en una acción con impacto.

El proyecto del Atacama Crossing ha sido financiado íntegramente mediante patrocinios, apostando además por un modelo sostenible con compensación de huella de carbono. El propio atleta ha ofrecido visibilidad a sus patrocinadores en redes, medios y conferencias, proponiendo un modelo de colaboración donde el deporte extremo y la responsabilidad social se dan la mano.

Desde su regreso, Gellida continúa dando charlas y compartiendo aprendizajes sobre lo vivido en el desierto. Su historia no termina en la línea de meta de San Pedro de Atacama, sino que continúa en las aulas, en las asociaciones, en los medios de comunicación. “El deporte es solo el medio. Lo importante es lo que generamos a través de él”, resume.

Y es que, para este atleta tarraconense, cada reto es una excusa para poner el foco en lo que realmente importa: las personas. Ya trabaja en futuras carreras por etapas en lugares remotos del planeta, siempre con un proyecto solidario bajo el brazo. Porque donde otros solo ven kilómetros, Jesús Gellida ve oportunidades para cambiar el mundo, aunque sea un paso tras otro.

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