Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

NIEVE

Alerta en las estaciones: el esquí de montaña nocturno pone en riesgo vidas: "Es como un cuchillo cortando mantequilla"

El Observatorio de la Montaña de Aragón y las estaciones advierten del aumento de esquiadores de montaña que acceden a las pistas fuera de horario, cuando trabajan las máquinas pisapistas con cables de acero en tensión

Las condiciones de la nieve fueron espectaculares.

Las condiciones de la nieve fueron espectaculares. / Kimetz Mintegi/Backcountry Challenge

David Boti

David Boti

El auge del esquí de montaña ha traído consigo nuevas formas de disfrutar de la nieve, pero también riesgos que no siempre se perciben desde fuera. El Observatorio de la Montaña de Aragón (OMA) ha lanzado una seria advertencia ante una práctica cada vez más habitual: la presencia de esquiadores de travesía en las pistas durante la noche, justo cuando las estaciones están cerradas al público y las máquinas pisapistas trabajan para dejarlo todo listo para el día siguiente.

El problema no es menor. A partir del cierre, normalmente sobre las cinco de la tarde, entran en acción máquinas de gran tonelaje que operan en condiciones de baja visibilidad y, en muchos casos, ancladas a la pendiente mediante cables de acero que pueden alcanzar hasta 1.000 metros de longitud. Cables prácticamente invisibles para un esquiador y que suponen un riesgo extremo. “Es como un cuchillo cortando mantequilla”, resume gráficamente Álvaro Luna, director general de Candanchú, recordando accidentes mortales recientes en los Alpes por este mismo motivo.

Desde las estaciones insisten en que no se trata de un debate ideológico sobre el uso de la montaña, sino de seguridad. Aunque algunos defienden que las estaciones son concesiones en montes públicos y que el forfait solo paga los remontes, la realidad es que esquiar en pistas cerradas multiplica el peligro, tanto para los propios deportistas como para los trabajadores que realizan las labores de mantenimiento nocturno.

El OMA ha decidido abordar este fenómeno desde sus grupos de trabajo, al tiempo que hace un llamamiento a la prudencia coincidiendo con el inicio de la temporada invernal. El programa Montaña Segura reforzará este año las acciones de divulgación, especialmente entre quienes practican esquí de montaña, un colectivo en crecimiento constante.

El mensaje es claro: la convivencia entre disciplinas es posible, pero siempre desde el respeto a las normas y al riesgo real que esconden las pistas cuando cae la noche. Porque en la montaña, un error de cálculo puede no tener vuelta atrás.

TEMAS