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ALPINISMO

Alarma en el Everest: cientos de alpinistas esperan por una amenaza de millones de toneladas de hielo

Una masa de hielo inestable bloquea la ruta principal por la vertiente nepalí, retrasando a cientos de alpinistas en la temporada alta

La cascada de Hielo del Khumbu

La cascada de Hielo del Khumbu / ARCHIVO

David Boti

David Boti

Barcelona

El Everest vuelve a recordar que, por mucha logística, permisos y experiencia acumulada que haya detrás de una expedición, la montaña sigue marcando sus propios tiempos. Una enorme masa de hielo inestable mantiene bloqueada la ruta principal por la vertiente nepalí, justo cuando la temporada de primavera entra en su fase decisiva y cientos de alpinistas esperan en el campo base.

El problema se concentra en la cascada de hielo del Khumbu, uno de los tramos más temidos del itinerario clásico por la cara sur. Allí, entre grietas profundas, torres de hielo y bloques suspendidos, los llamados Icefall Doctors —un equipo de sherpas especializados— se encargan cada año de instalar cuerdas, escaleras y pasos seguros para que las expediciones puedan avanzar hacia el Campo I.

La pared de hielo, descrita por las autoridades como enorme e inestable, no puede retirarse de forma directa. Cualquier movimiento brusco podría desencadenar una avalancha en una zona donde el margen de error es mínimo. "La pared de hielo colgante es enorme e inestable. No se puede quitar, así que estamos esperando y evaluando la situación", explicó Himal Gautam, portavoz del Departamento de Turismo de Nepal, según la información facilitada a EFE.

Imagen de archivo del Glaciar de Khumbu

Imagen de archivo del Glaciar de Khumbu / WIKIPEDIA

El retraso llega en un momento en el que Nepal ha expedido 410 permisos para el Everest esta primavera, una cifra muy alta y cercana al récord de 2023. Cada permiso cuesta alrededor de 15.000 dólares, lo que deja también una importante recaudación para el país, donde el negocio de las expediciones mueve guías, porteadores, alojamientos, agencias y servicios de altura.

Un retraso que puede provocar más imágenes de "atascos"

Si la citada ruta tarda demasiado en abrirse, muchas expediciones podrían verse empujadas a intentar la cumbre en una ventana de buen tiempo más estrecha. Eso aumenta el riesgo de atascos en altura, esperas prolongadas con oxígeno limitado y decisiones precipitadas en una montaña que ya ha vivido demasiadas jornadas negras.

La cascada del Khumbu tiene memoria. En 2014, una avalancha mató a 16 sherpas y provocó la cancelación de la temporada. En 2023, tres alpinistas murieron tras el colapso de una torre de hielo en la zona. Desde entonces se han modificado trazados para reducir la exposición a glaciares colgantes, pero el riesgo nunca desaparece del todo.

Por eso, muchos escaladores suelen cruzar este tramo de noche o al amanecer, cuando el frío mantiene el hielo más estable. Es una rutina asumida en el Everest moderno: salir temprano, moverse rápido y no permanecer más de lo imprescindible bajo estructuras que pueden cambiar en minutos.